Luego del reciente fin de semana largo de Carnaval, los argentinos ya ponen la vista en el calendario para planificar sus próximas escapadas. Según la normativa vigente para este 2026, los meses de marzo y abril traerán consigo pausas prolongadas que resultarán clave para el sector turístico y el descanso de los trabajadores.
Marzo: un fin de semana de cuatro días con una salvedad
El primer descanso extendido llegará en la segunda quincena de marzo. El Gobierno Nacional confirmó la adición del lunes 23 de marzo como día no laborable con fines turísticos, conectándolo con el feriado inamovible del 24. El esquema queda conformado de la siguiente manera:
- Sábado 21 y domingo 22: Descanso habitual de fin de semana.
- Lunes 23: Día no laborable con fines turísticos (el descanso depende del empleador).
- Martes 24: Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia (feriado nacional inamovible).
Abril: la coincidencia sorpresa de Malvinas y Semana Santa
Abril presentará una particularidad que no ocurría hace años: la conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas coincidirá exactamente con el Jueves Santo. Esta superposición transforma un día habitualmente optativo en una jornada de descanso obligatorio.
El fin de semana "extra largo" de abril será:
- Jueves 2 de abril: Feriado nacional por Malvinas y Jueves Santo (feriado obligatorio).
- Viernes 3 de abril: Viernes Santo (feriado inamovible).
- Sábado 4 y domingo 5: Sábado de Gloria y Domingo de Resurrección.
Diferencia clave: ¿Feriado o día no laborable?
Es fundamental distinguir ambas categorías para evitar confusiones en la liquidación de sueldos y la asistencia al trabajo:
- Feriado Nacional: El descanso es obligatorio. Si se trabaja, el empleado debe percibir el doble de su remuneración habitual (Art. 181 de la Ley de Contrato de Trabajo).
- Día no laborable: El empleador tiene la facultad de decidir si se trabaja o no. En caso de prestar servicios, la jornada se paga de forma simple, sin recargos.
Este cronograma de 2026 promete ser uno de los más favorables para el turismo interno, especialmente por la ubicación estratégica de los feriados en la primera mitad del año.

