La Cámara de Diputados de la Nación aprobó este jueves el proyecto de ley que establece un nuevo Régimen Penal Juvenil, cuyo punto central es la baja de la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años. La iniciativa, que ahora deberá ser tratada por el Senado, obtuvo un amplio respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el MID y sectores de bloques provinciales.
El debate reflejó la fractura en la oposición: mientras el kirchnerismo y la izquierda rechazaron de plano la medida por considerarla "punitivista", el Frente Renovador de Sergio Massa acompañó la baja de la edad a 14 años, aunque advirtió sobre posibles judicializaciones al no tratarse de una reforma integral del Código Penal.
Los puntos clave del nuevo régimen
El proyecto no solo modifica la edad de inicio de la punibilidad, sino que establece un marco normativo para el tratamiento de los menores en conflicto con la ley:
- Tope de penas: Las penas privativas de libertad para adolescentes tendrán un máximo de 15 años.
- Prisión como última instancia: La cárcel efectiva solo se aplicará en delitos graves con escalas penales de 10 años o más.
- Sanciones alternativas: Para delitos menores, se prevén tareas comunitarias, reparación del daño y prohibición de acercamiento a las víctimas.
- Alojamiento diferenciado: El texto prohíbe estrictamente que los menores sean alojados con adultos, exigiendo módulos separados con acceso a educación y salud.
Presupuesto y plazos de implementación
La diputada Laura Rodríguez Machado (LLA), defensora del proyecto, negó que la ley busque "criminalizar a los pibes" y remarcó que se busca dar garantías de debido proceso que hoy no existen. Para la puesta en marcha, la iniciativa contempla una partida presupuestaria inicial de $23.000 millones, destinada a que las provincias y el sistema federal adecúen sus instalaciones.
Una vez reglamentada la ley, habrá un plazo de seis meses para que el sistema penitenciario realice los ajustes necesarios antes de la entrada en vigencia plena del nuevo régimen.

