En una jornada marcada por la tensión legislativa y social, Axel Kicillof fue el único mandatario provincial presente en la movilización convocada por la CGT y las CTA frente al Congreso. El gobernador de Buenos Aires enfatizó su rechazo total a la reforma laboral, calificándola como una réplica del modelo económico de Martínez de Hoz y advirtiendo que los cambios propuestos no generarán empleo, sino mayor desprotección.
Kicillof cuestionó abiertamente a los gobernadores —incluidos sectores del peronismo— que instruyeron a sus senadores para votar a favor del proyecto oficialista. "La gran pregunta es quién está dispuesto a plantarse ante una extorsión de esta magnitud", señaló el mandatario, refiriéndose a la presión financiera que el Ejecutivo nacional ejerce sobre las arcas provinciales para obtener respaldo parlamentario.
Críticas al modelo y defensa de los derechos
Durante la movilización, el gobernador desestimó los argumentos oficiales que vinculan el costo de los despidos con la falta de crecimiento del empleo formal. "Los despidos y la pérdida del salario no están vinculados a las leyes laborales, sino a la política económica. Deberían explicarle eso a los 296 mil despedidos de los últimos dos años", enfatizó.
Entre los puntos más críticos señalados por el gobernador, se destacan:
- Asimetría laboral: Aseguró que la supuesta "libertad" para negociar vacaciones con el patrón es un engaño, ya que en una relación desigual siempre decide el empleador.
- Desorden familiar: Advirtió que la flexibilidad horaria y de licencias terminará desorganizando la vida de las familias trabajadoras.
- Antecedentes históricos: Recordó que el mayor crecimiento de empleo registrado se dio con leyes de protección fuerte, como la doble indemnización tras la crisis de 2001.
Presencia política y momentos de tensión
Kicillof encabezó la columna del Movimiento Derecho al Futuro, acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario y gran parte de su gabinete, incluyendo a Carlos Bianco, Walter Correa y Gabriel Katopodis. La presencia del gobernador en la calle se leyó como un gesto de acumulación política frente a Javier Milei, en un duelo de modelos que ya proyecta la pelea electoral de 2027.
La entrevista que el mandatario brindaba en plena plaza debió interrumpirse cuando comenzaron los incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Mientras Kicillof se retiraba, varios de sus ministros debieron refugiarse en la Casa de las Madres antes de poder abandonar la zona en sus vehículos.

