En un escenario de creciente tensión gremial, el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) anunció un paro de 24 horas para el próximo miércoles 11 de febrero. La huelga, que tendrá alcance nacional, surge como rechazo al proyecto de reforma laboral y previsional que se debate en el Congreso Nacional y en repudio a las políticas de ajuste que afectan directamente al sistema educativo.
El frente, integrado por AMET, FEB, SADOP, SUTEBA y UDOCBA, fundamentó la medida en la necesidad de frenar el deterioro del poder adquisitivo. Además del reclamo contra las leyes impulsadas por el Ejecutivo Nacional, los docentes exigen la devolución inmediata del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y de todas las sumas que el Gobierno central mantiene retenidas.
Negociación salarial estancada
El anuncio del paro llega tras el fracaso de la última reunión paritaria con el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Las autoridades provinciales ofrecieron un incremento salarial del 2%, cifra que fue calificada como "insuficiente" por las organizaciones sindicales. Desde el FUDB señalaron que la propuesta no responde a la compleja coyuntura económica ni a la pérdida salarial acumulada.
"Planteamos con claridad las demandas del sector frente a políticas nacionales que deterioran el salario", indicaron a través de un comunicado oficial. Tras el rechazo, la negociación pasó a un cuarto intermedio, aunque los gremios ya confirmaron que no habrá marcha atrás con la medida de fuerza del miércoles si no existe una convocatoria con una oferta superadora.
Impacto y demandas del sector
La protesta del 11 de febrero paralizará las escuelas públicas y privadas de toda la provincia. Entre los puntos centrales del reclamo se destacan:
- Rechazo al proyecto de reforma laboral en el Congreso.
- Restitución del FONID para todos los niveles educativos.
- Convocatoria a una nueva mesa salarial con un aumento genuino.
- Cese de las políticas de ajuste en el presupuesto de educación.

