5/2/2026 | 11:14         
ARGENTINA-MUNDO
La inflación "retro" del INDEC: fax, disquetes y sulkys siguen en la lista oficial
La decisión de aplazar la actualización de la canasta del IPC obliga al organismo a medir productos de 2004. Mientras se relevan artículos obsoletos, consumos actuales como el streaming quedan fuera del radar.
La inflación "retro" del INDEC: fax, disquetes y sulkys siguen en la lista oficial

El sistema estadístico nacional enfrenta una distorsión insólita tras la decisión del Gobierno de aplazar indefinidamente la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que debía entrar en vigencia en enero de 2026. Al mantenerse los parámetros de consumo de la encuesta realizada en 2004, el INDEC debe relevar formalmente precios de artículos que han desaparecido casi por completo de la vida cotidiana.

Esta demora técnica obliga a los encuestadores a buscar valores de productos "fantasmas" para mantener la estructura metodológica, mientras que el peso de los servicios actuales en el presupuesto familiar no queda fielmente representado.

El "museo" de la inflación: los ítems obsoletos

Según el manual metodológico oficial y un informe de la Agencia Noticias Argentinas, la canasta actual todavía incluye bienes y servicios que parecen salidos de otra época:

  • Tecnología y oficina: Se mantienen en el listado los equipos de fax, sus accesorios y los servicios de reparación para estos aparatos.
  • Almacenamiento y video: El índice contempla disquetes, cintas de VHS, reproductores de video (videocassetteras), CD y DVD vírgenes.
  • Comunicación y audio: Figuran gastos en telegramas, llamadas en locutorios y reproductores portátiles como MP3 o iPods.
  • Transporte antiguo: El clasificador incluye la adquisición de vehículos de tracción animal, como sulkys y carros, además de arneses y collares para animales de tiro.
  • Entretenimiento físico: Se sigue midiendo el alquiler de películas en videoclubes y el revelado de rollos fotográficos.

Lo que el índice no ve: la vida moderna

La falta de actualización no solo implica medir lo viejo, sino ignorar lo nuevo. La nueva canasta (basada en datos de 2017-2018) debería haber incorporado consumos masivos como las plataformas de streaming y el café en cápsulas.

Además, existe un desfasaje en el peso de las tarifas: con la canasta de 2004, la luz, el gas y el agua representan solo el 9,4% del índice, mientras que la actualización debería elevar esa cifra al 14,5% para reflejar el impacto real de los aumentos actuales en el bolsillo.

Desde el INDEC explicaron que estos ítems se mantienen por "comparabilidad histórica" y que, ante la falta de stock de productos como un fax, se utilizan servicios sustitutos para completar los casilleros estadísticos hasta que se logre modernizar el índice.