El sector agroindustrial argentino se encamina a una campaña de maíz sin precedentes. Las nuevas estimaciones sitúan la producción total en 62 millones de toneladas, lo que representa un salto de 9,5 millones de toneladas por encima del récord histórico previo (52,5 millones). Este crecimiento se da sobre una superficie sembrada total de 9,75 millones de hectáreas, de las cuales 8,05 millones se destinarán a grano comercial.
Rendimientos provinciales: Santa Fe a la vanguardia
A pesar de que las altas temperaturas de enero redujeron las expectativas para los maíces tempranos en un 10% y 20% en la zona central, el panorama general sigue siendo altamente positivo. La provincia de Santa Fe lidera los rendimientos con un promedio de 90,4 quintales por hectárea, seguida de cerca por Córdoba y Buenos Aires.
Santa Fe: 90,4 qq/ha.
Córdoba: 88,2 qq/ha.
Buenos Aires: 78,1 qq/ha.
En todos los casos, los valores se sitúan considerablemente por encima de los obtenidos en el ciclo 2024/25, consolidando la recuperación del sector.
El desafío de las plagas en el norte
En provincias como Chaco y Santiago del Estero, el desarrollo de los cultivos tardíos cuenta con una buena disponibilidad hídrica. Sin embargo, los productores mantienen un monitoreo constante por la presencia de la chicharrita (Dalbulus maidis).
A diferencia de campañas anteriores, el impacto de esta plaga se encuentra más controlado gracias a que los agricultores han optado por materiales genéticos más resistentes y protocolos de tratamientos técnicos preventivos. Esta preparación ha sido clave para que la proyección global subiera un millón de toneladas respecto a lo previsto al inicio de la siembra.

