21/12/2025 | 11:29         
AGRO
Calendario 2026: El Senasa oficializó las campañas de vacunación contra la fiebre aftosa y brucelosis
Este calendario, oficializado bajo la Resolución 711/2025, introduce una nueva estrategia sanitaria acordada con las comisiones provinciales de Sanidad Animal y asociaciones rurales, buscando optimizar los costos del sector productivo.
Calendario 2026: El Senasa oficializó las campañas de vacunación contra la fiebre aftosa y brucelosis

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) estableció el cronograma para la primera y segunda campaña anual de vacunación 2026 contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina. Este calendario, oficializado bajo la Resolución 711/2025, introduce una nueva estrategia sanitaria acordada con las comisiones provinciales de Sanidad Animal y asociaciones rurales, buscando optimizar los costos del sector productivo.

En la mayor parte del territorio nacional, incluyendo las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa, el inicio de las actividades está previsto para los días 2 y 9 de marzo. Sin embargo, algunas zonas del norte como Jujuy, Catamarca y Tucumán comenzarán en enero, mientras que áreas específicas de Salta y La Rioja lo harán en abril.

Estrategia de Vacunación y Ahorro para el Sector

La nueva normativa implementa cambios significativos en la cobertura de las categorías animales para maximizar la eficiencia del plan sanitario:

  • Primera Campaña: Se deberá vacunar la totalidad de las categorías bovinas y bubalinas en todos los predios ganaderos del país.
  • Segunda Campaña: Con el cambio de estrategia, solo se aplicará una dosis de refuerzo a terneros y terneras, exceptuando a vaquillonas, novillos y toros. Esta medida generará un ahorro estimado de 22 millones de dólares y 14 millones de dosis.
  • Engorde a corral (Feedlots): Podrán optar por una vacunación estratégica al ingreso de los animales o seguir con la inoculación sistemática.
  • Brucelosis: La vacunación en terneras de 3 a 8 meses será obligatoria en todo el país, con excepción de Tierra del Fuego, reconocida como zona libre de la enfermedad.

Este reordenamiento sanitario representa un hito para la ganadería argentina, permitiendo mantener el estatus sanitario internacional mientras se reduce la carga económica sobre los productores.