En una jornada marcada por una masiva movilización hacia la Plaza de Mayo, la CGT, junto a las dos CTA, ATE, la UTEP y diversos partidos políticos, manifestó su firme rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Durante el acto central, la conducción cegetista advirtió que esta marcha representa apenas el inicio de un plan de lucha nacional que podría desembocar en una huelga total si el Ejecutivo no retrocede con el proyecto.
"Este es el primer paso de un plan de lucha; sigan sin escucharnos y se viene un paro general", sentenció Octavio Argüello, uno de los triunviros de la central obrera. La manifestación contó con la presencia de figuras de peso como Hugo Moyano, Héctor Daer y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, mientras en la Casa Rosada el Presidente encabezaba una reunión de mesa chica para definir la estrategia parlamentaria.
Puntos Críticos de la Reforma y Plan de Lucha
La central obrera sostiene que el proyecto oficialista atenta directamente contra la Ley de Contrato de Trabajo y la estructura misma de las organizaciones sindicales:
- Impacto en Derechos: La reforma busca regular el derecho a huelga, limitar la ultraactividad de los convenios colectivos y establecer la prioridad de los convenios por empresa sobre los de sector.
- Flexibilización: El texto propone modificar el sistema de indemnizaciones, reemplazar las horas extras por bancos de horas y derogar diversos estatutos sectoriales.
- Aportes y Gremios: Los dirigentes denunciaron que la medida afecta los aportes solidarios de los afiliados, poniendo en riesgo el financiamiento de las organizaciones.
- Escenario Legislativo: Mientras la CGT plantaba bandera en la comisión que preside Patricia Bullrich, el oficialismo busca acelerar los dictámenes para sesionar en el Senado hacia finales de diciembre, dejando la definición en Diputados para mediados de enero.

