El gobierno de Javier Milei volvió a tensar la relación con Axel Kicillof al rechazar la autorización plena para emitir USD 3.680 millones en deuda externa que la Legislatura bonaerense aprobó con amplio respaldo opositor (UCR, PRO y libertarios disidentes).
El vocero presidencial, Manuel Adorni, fue tajante esta mañana: “Le recordamos al gobernador de la provincia de Buenos Aires que sin déficit no hay nueva deuda”. Horas antes, el ministro de Economía, Luis Caputo, había adelantado que solo convalidaría USD 1.446 millones para refinanciar bonos de la era Vidal y bloquearía el resto por considerarlo “nueva deuda”.
“Todo es refinanciación, excepto un tramo mínimo para obras”
Fuentes del Ministerio de Hacienda bonaerense rechazaron de plano la interpretación nacional: “Todo el endeudamiento solicitado está estrictamente asociado a los vencimientos 2025-2028. No es para gasto corriente ni para financiar déficit”.
El propio Kicillof lo explicó ayer en televisión: “Está estrictamente asociada con los vencimientos que tiene la Provincia. No es para tomar nueva deuda, endeudarse y solventar gastos corrientes”. Y remató: “Son endeudadores seriales a nivel nacional”.
El argumento técnico que usa Provincia
Desde La Plata sostienen que, incluso si Nación considerara parte como “nueva deuda”, estaría autorizada porque la Provincia sobrecumple la Ley de Responsabilidad Fiscal: el servicio de deuda representa solo el 7% de los recursos corrientes (el límite es 15%).
Teléfono roto y confianza en el final
No hay diálogo fluido: Kicillof pidió varias veces reunirse con Milei y la respuesta fue negativa. Adorni lo justificó con dureza: “Lo único que les importa es que al Gobierno le vaya mal y a los bonaerenses les vaya mal”.
Sin embargo, en el gobierno provincial mantienen la calma y creen que Caputo terminará autorizando la operación completa. Argumentan que un default técnico de la provincia más grande del país sería un golpe letal al programa financiero nacional y al riesgo país, algo que el propio Palacio de Hacienda quiere evitar a toda costa.

