Un grupo de flamantes técnicos egresados del Centro de Formación Profesional N.º 402 “Tomás Paolini” de Necochea dio un paso concreto hacia la transición energética del distrito: diseñaron parques solares pensados especialmente para pequeñas localidades y balnearios del partido.
Los autores del proyecto –Matías Espíndola, Antonio Leguizamón, Mauro Burgos, Javier Álvarez y José Alonso–, guiados por el profesor Norberto Cafiel, ya expusieron la iniciativa ante la secretaria de Gobierno municipal, Paula Faramiñán, y los delegados de Claraz, Los Ángeles, La Dulce, Ramón Santamarina y Juan N. Fernández.
Energía solar para Claraz y Los Ángeles
En Claraz (650 habitantes, a 95 km de Necochea), el parque abastecería durante el día al Barrio Pachán, conectado a un transformador de solo 16 KVA. Los paneles generarían la energía que consumen los vecinos mientras brille el sol, reduciendo la compra de energía a CAMMESA y mejorando la tensión en toda la red del pueblo.
Para el Balneario Los Ángeles (100 residentes estables que en verano llegan a mil), se plantean dos alternativas:
- Un parque conectado a la subestación de 25 KVA del acceso, que cubriría a más de 25 usuarios en horario diurno.
- Un sistema aislado con baterías para sectores sin tendido eléctrico, que funcionaría con inversores y acumuladores hasta que se extienda la red formal.
Costo accesible y mano de obra local
Cada parque tiene un costo estimado de 13 a 14 millones de pesos, “equivalente al precio de un auto usado”, según explicó Cafiel. El financiamiento podría llegar por Provincia, aportes privados o el propio Municipio.
La primera etapa se ejecutaría como experiencia formativa: los propios alumnos instalarían los paneles sin costo de mano de obra. En etapas posteriores, los jóvenes también podrían cobrar por su trabajo y generar su propia fuente de ingresos.
“Esto no es el futuro, es el presente. Todo el mundo apuesta a las energías limpias y a cuidar el medio ambiente”, remarcó el docente.
El proyecto se enmarca en la Ley de Generación Distribuida que ya cuenta con media sanción en la Legislatura bonaerense y podría convertirse en el primer caso concreto de aplicación en pequeñas localidades del interior.

