El gobernador Axel Kicillof consiguió en la madrugada del jueves la aprobación de la ley que le permite endeudarse por 3.680 millones de dólares, un respiro financiero clave para cerrar 2025 y proyectar su gestión hacia 2027. Sin embargo, la victoria es parcial: para usar 3.035 millones destinados a refinanciar deuda vieja necesita la autorización del Ministerio de Economía de la Nación, que encabeza Luis Caputo, y el visto bueno final del presidente Javier Milei.
El propio Milei dejó clara su postura apenas terminada la sesión. “Kirchnerismo de Manual. Excelente Agustín Romo poniéndole los puntos a la política delincuencial que se implementa desde PBA”, publicó en X al compartir el discurso del jefe del bloque libertario, que acusó a Kicillof de “subastar el Banco Provincia” para “financiar su campaña presidencial”.
El costo político: cinco nuevos directores en el Bapro y fondos para municipios
Para alcanzar los dos tercios en ambas cámaras, el peronismo hizo concesiones históricas. La más llamativa fue la reforma de la Carta Orgánica del Banco Provincia: se amplió el directorio de 12 a 17 miembros y se creó un consejo consultivo. Los cinco nuevos cargos se repartieron entre radicales (Lousteau y Evolución), PRO (Ritondo, Santilli y Grindetti), la Coalición Cívica y hasta representantes cercanos a Martín Insaurralde.
Los intendentes también lograron su botín: al menos 250.000 millones de pesos (hasta 350.000 millones) en un fondo especial atado al endeudamiento, condonación de deudas Covid y un nuevo esquema de coparticipación más previsible. Varios municipios del interior y del conurbano –incluidos algunos de la Cuarta y Séptima sección– evaluaban pagar el medio aguinaldo en cuotas sin este oxígeno.
Solo votaron en contra el Frente de Izquierda y los libertarios de La Libertad Avanza, aunque la ausencia del diputado Ramón “Nene” Vera (alineado con Sebastián Pareja y Karina Milei) y de una legisladora del PRO ayudaron a reunir el voto que faltaba en Diputados.
El próximo round: ¿Milei habilitará la deuda?
En La Plata confían en que el Gobierno nacional no podrá bloquear la operación. “Quince provincias y CABA ya salieron al mercado en 2025. ¿Con qué cara nos niegan a nosotros?”, razonan cerca de Kicillof. Además, agregan que trabar el financiamiento puede generar tensión social en el conurbano y complicar a los propios intendentes opositores.
Sin embargo, la relación está en su peor momento. El ministro del Interior, Guillermo Francos, ni siquiera incluye a Kicillof en las mesas de diálogo con gobernadores, y el cruce entre libertarios y el PRO bonaerense –que votó a favor– dejó la alianza electoral en terapia intensiva.
Mientras los mercados esperan la letra chica y los intendentes de Rojas, Pergamino, Junín, Colón y el conurbano celebran los fondos que llegarán, en Balcarce 50 analizan si firmar o no la autorización que puede definir el humor político de la provincia más grande del país durante todo 2026.

