El 40,8% de los hogares del país recurrió a ahorros personales o a la venta de pertenencias para afrontar consumos cotidianos durante el primer semestre de 2025, según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Esta cifra marca un aumento drástico respecto al 19,9% registrado en 2003 y refleja cambios profundos en la gestión del presupuesto familiar ante la presión inflacionaria y la pérdida de poder adquisitivo.
La incidencia es mayor en los sectores de menores ingresos: el 42,8% de los hogares del estrato bajo utilizó estas estrategias, frente al 40,6% en el medio y el 37,1% en el alto (deciles con ingresos superiores a $2 millones mensuales).
Endeudamiento bancario se triplica en 20 años
El acceso al crédito formal experimentó un salto histórico. En 2003, solo el 3,4% de los hogares había solicitado préstamos a bancos o financieras; en 2025, esa proporción escaló al 14,2%. Los estratos medio y alto concentran la mayoría de estas operaciones, mientras que en el sector bajo predomina el endeudamiento informal: casi el 25% pidió dinero a familiares o amigos.
Redes solidarias privadas superan al Estado en clases medias
El informe destaca brechas en los mecanismos de apoyo. En los estratos medio y alto, la ayuda entre hogares (familiar o no) supera a la provista por organismos estatales, ONG e iglesias. En el estrato bajo, esta relación se invierte: las redes informales y la asistencia pública ganan relevancia.
Evolución estructural de los ingresos familiares
Entre el segundo semestre de 2003 y el primer semestre de 2025 —con la EPH ampliada a 31 aglomerados urbanos— se observaron otros cambios clave:
- Ingresos laborales: subieron del 78,3% al 82% de los hogares.
- Jubilaciones y pensiones: del 29,4% al 35,7%.
- Planes sociales y subsidios en dinero: del 4,5% al 14,6%.
El uso de ahorros para gastos corrientes pasó del 19,9% al 37,4%, evidenciando una erosión sostenida de la capacidad de reserva ante ciclos de alta inflación y recesión.

