5/10/2025 | 11:40
REGION-PROVINCIA
Peregrinación a Luján: Miles caminan bajo el lema del amor maternal de MarÃa para renovar la esperanza
En una jornada de fe inquebrantable marcada por el calor sofocante y una lluvia torrencial final, miles de jóvenes completaron la 51ª Peregrinación Juvenil a Luján, recorriendo más de 60 kilómetros desde Buenos Aires. Presidida por el arzobispo Jorge GarcÃa Cuerva, la misa central invocó el amor protector de la Virgen, instando a no aflojar ante las cruces del pueblo y a comprometerse con un futuro más justo.
El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge GarcÃa Cuerva.
Este domingo, la 51ª Peregrinación Juvenil a Luján reunió a innumerables fieles que partieron del Santuario de San Cayetano en el barrio porteño de Liniers, avanzando por más de 60 kilómetros hasta la BasÃlica de Nuestra Señora de Luján. Bajo el lema "Madre, danos amor para caminar con esperanza", el trayecto se vio desafiado por altas temperaturas durante el dÃa y una lluvia intensa en los tramos finales, probando la resiliencia de los peregrinos.
La multitud, compuesta mayoritariamente por jóvenes, llegó exhausta pero animada a la misa central, donde el ambiente de devoción colectiva reforzó el vÃnculo comunitario en torno a la figura de la Virgen patrona.
HomilÃa de GarcÃa Cuerva: El amor de MarÃa que cura y sostiene
El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge GarcÃa Cuerva, presidió la eucaristÃa y en su homilÃa enfatizó el amor maternal de MarÃa: "Hoy nosotros también te venimos a decir que necesitamos de tu amor de Madre, ese amor que cura, que no juzga, que nos levanta y nos anima en la esperanza". Citado por la agencia AICA, invocó la mirada tierna y compasiva de la Virgen, que conforta nuestras vidas y nos sostiene en medio de las cruces personales, de los dolores y de las tristezas.
Con la frase emblemática "Con una Madre asÃ, seguimos caminando, no aflojamos", GarcÃa Cuerva exhortó a transformar la esperanza en confianza, gratitud y fortaleza ante la adversidad, recordando que, pese a las cruces pesadas del pueblo argentino, el compromiso persiste para no abandonar los sueños de un paÃs más justo y fraterno.
Llamado a la solidaridad por los marginados y al compromiso cotidiano
El prelado alertó sobre muchos hermanos en nuestro paÃs que ya no tienen fuerzas para seguir, agobiados por la pobreza, las secuelas del narcotráfico, enfermedades y soledad, que han detenido su marcha al perder el sentido de sus vidas. "Por ellos también peregrinamos, los traemos en la mochila del alma", afirmó, rechazando la indiferencia o la impotencia del "no se puede".
Finalmente, invitó a llevar el fervor de la peregrinación a la rutina diaria: "Podremos detener nuestros pies para descansar, pero no detendremos el corazón", impulsados por el amor de una Madre que nunca abandona y que motiva a caminar con esperanza en cada paso de la existencia.

