16/9/2025 | 21:34
ARGENTINA-MUNDO
Gobierno anuncia privatización de Nucleoeléctrica Argentina, operadora de centrales nucleares
Mediante decreto, se venderá el 44% de acciones de la empresa estatal que gestiona Atucha I, II y Embalse, generando críticas por riesgos de seguridad y alza en tarifas eléctricas.
El Gobierno nacional confirmó la privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), la empresa estatal a cargo de las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse, mediante un decreto que inicia el proceso de licitación pública. El vocero presidencial Manuel Adorni detalló que se venderá el 44% de las acciones en bloque, manteniendo el 51% en manos del Estado y destinando un 5% a un programa de propiedad participada para empleados, en el marco de la Ley Bases de 2024.
Objetivos y valuación estimada
La medida busca atraer inversión privada para proyectos como el primer reactor modular argentino, extender la vida útil de las centrales y potenciar la minería de uranio, según Adorni. NASA, con una potencia de 1.763 MW y aporte del 7% de la energía nacional, es superavitaria: registró $17.234 millones en ganancias en el primer trimestre de 2025. Su valuación se estima entre US$560 y US$1.000 millones, con accionistas actuales incluyendo el Ministerio de Economía (79%), CNEA (20%) y ENARSA.
Fin al "Estado empresario"
Adorni enfatizó que todas las empresas públicas están sujetas a privatización para "poner fin al Estado empresario que despilfarra recursos", destacando que NASA no recibió transferencias en 2024, a diferencia de US$700 millones en 2023. El proceso, impulsado por la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, prioriza eficiencia y diversificación de riesgos.
Críticas por seguridad y tarifas
La oposición y gremios alertan sobre riesgos: la Asociación de Profesionales de la CNEA advierte que la privatización elevaría tarifas eléctricas, ya bajas en NASA, y comprometería la seguridad nuclear, que requiere control estatal estricto. Críticos denuncian un "desguace" que paraliza proyectos soberanos como CAREM, beneficiando a privados extranjeros y congelando salarios de trabajadores. Otros temen un "accidente nuclear" por priorizar rentabilidad sobre planificación.
Contexto histórico de intentos fallidos
Precedentes como el fracaso de Menem en 1994 por resistencia sindical y bajo interés privado resaltan desafíos. Fuentes opositoras ven en esta movida tensiones geopolíticas y un "plan neocolonial" que socava la autosuficiencia tecnológica argentina.

