Con un acto cargado de emociones y con una nutrida concurrencia de representantes gremiales, autoridades, empresarios y trabajadores, se presentó en Puerto Quequén el proyecto para la construcción de un complejo industrial pesquero que llevará adelante la empresa Manumar S.A. La ceremonia fue encabezada por la presidenta del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Jimena López, y contó con la presencia del intendente de Necochea Arturo Rojas.
La presentación tuvo lugar este jueves 11 de septiembre en el sector de la banquina de 10 y 59, donde se compartieron los detalles de un emprendimiento que promete transformar el perfil productivo de la ciudad.
La inversión será de 10 millones de dólares y, según se anunció, generará 350 puestos de trabajo durante la etapa de construcción y al menos 250 empleos directos una vez que la planta entre en actividad. El complejo contará con instalaciones de última generación: cámaras de frío, cintas transportadoras, una playa de contenedores refrigerados y un varadero destinado a la reparación y mantenimiento de buques pesqueros.
El sueño de décadas
El primero en tomar la palabra fue Guillermo Soldini, presidente de Manumar, emocionado por lo que definió como “un sueño de más de 30 años de trabajo y perseverancia”. Agradeció a quienes acompañaron el proyecto desde sus inicios y a las instituciones que colaboraron para hacerlo realidad. “Esto para nosotros es muy fuerte. Hemos trabajado toda la vida para llegar a este momento”, señaló, antes de cederle el micrófono a su socio, Hugo Obregozo.
Obregozo, presidente del Astillero “Aloncar” y uno de los principales impulsores de la iniciativa, apeló a la memoria colectiva para transmitir la importancia del paso que se está dando. Recordó sus inicios como ingeniero naval en los años ‘90, cuando el puerto albergaba a más de 2.500 trabajadores de la pesca y contaba con más de 40 barcos en actividad. “Era solo trabajo. Hoy, muchos de esos espacios quedaron vacíos. Nos tuvimos que reinventar, recorrer otros puertos, pero siempre creímos que Quequén tenía un lugar estratégico. El destino nos permitió volver”, expresó.
En un discurso que combinó vivencias personales y reflexión social, puso el acento en la necesidad de diversificar la economía local. “El turismo y el agro son vitales, pero no pueden dar trabajo a todos. La pesca necesita servicios eficientes y aquí tenemos la oportunidad de brindarlos. Lo único que pedimos es que este proyecto se acompañe sin prejuicios, porque el éxito no será solo nuestro, sino de toda la comunidad”, remarcó. Y lanzó un compromiso que fue recibido con aplausos: “Prometí que un marinero se embarque desde este puerto y no pienso defraudar”.

