Las viviendas en nuestra ciudad nunca fueron terminadas por culpa de la pésima administración de la gestión Bouvier que utilizó los fondos afectados para la construcción habitacional para PAGAR SUELDOS (como si el presupuesto municipal no alcanzara) y dejó de pagarle a la contratista que se encargaba de la obra de Carabelas y a la cooperativa que realizaba trabajos en las 25 casas de Rojas.
Tras seis meses sin abonar, el municipio de Rojas acordó un pago con cheques diferidos y ejecutaron la cláusula de rescisión.
Es decir, que la municipalidad "manoteó" los fondos provinciales y nunca los pudo devolver en tiempo para continuar con obra.
A su vez es necesario aclarar que la obra de viviendas ajusta sus valores automáticamente por medio del valor de construcción por lo cual no debería de haber atraso en los pagos.
De hecho, la Provincia mando religiosamente el dinero tras cada una de las certificaciones, pero el municipio nunca le pagó a la contratista.
En toda la provincia de Buenos Aires se construyeron más de mil viviendas en los últimos dos Años, pero Bouvier no pudo hacer ninguna.

