(NA) -- Las empresas agroexportadoras liquidaron en julio un total de US$1.925 millones, un 39,2% menos que durante el mismo mes del año pasado.
Sin embargo, el monto fue un 21,3% superior al de junio de este año, de acuerdo con el informe de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), entidades que representan el 48% de las exportaciones argentinas.
Los empresarios del sector estiman que durante el resto del año la situación seguirá en terreno negativo, con pérdidas superiores al 50% en comparación con 2022.
Si se comparan los primeros siete meses del año pasado con el mismo perÃodo de 2023, el sector cerealero-oleaginoso perdió valores de ventas al exterior por un 42%, de acuerdo con el reporte sectorial.
La caÃda en la comparación interanual en julio "es el resultado de la magra cosecha gruesa, fuertemente impactada por la sequÃa, el inicio del dólar especial del Decreto 378/23 y la situación económica general", explicó CIARA-CEC.
Y añadió que, en lo que va del año, las empresas liquidaron un total de US$ 12.956.694.105 millones.
El ingreso mensual de divisas, transformadas en pesos, es el mecanismo que permite seguir comprando granos a los productores al mejor precio posible, según las entidades empresarias.
Datos oficiales indican que el complejo oleaginoso-cerealero, incluyendo al biodiésel y sus derivados, aportó el año pasado el 48 % del total de las exportaciones de la Argentina; el principal producto de exportación del paÃs es la harina de soja (14,2 % del total.
En este marco, el presidente de CIARA-CEC, Gustavo IdÃgoras, sostuvo que el ingreso de divisas estuvo "fuertemente impactado por la enorme sequÃa, que provocó una perdida anual de más de US$22 mil millones".
También dijo que, en comparación con enero-julio de 2022, en el mismo perÃodo de este año se liquidaron US$10.000 millones menos, a raÃz de la falta de lluvias.
IdÃgoras señaló además que el ingreso de divisas mejoró durante los últimos dÃas de julio, a partir del decreto que otorgó un tipo de cambio diferencial para las economÃas regionales, lo cual "traccionó la oferta de los productores".
A su criterio, durante el resto del año la situación "va a seguir siendo negativa, sobre todo para una industria que calcula pérdidas superiores al 50% en comparación con 2022".

