La ciudad amaneció con una gran cantidad de humo en el aire, que incluso logró ingresar en los ambientes cerrados de los hogares.
El aire se volvió denso y viciado, las molestias en las vías respiratorias y los ojos dificultó a los locales disfrutar de una hermoso día de sol, bien primaveral.
Cada vez que esto sucede se pone en agenda de la opinión pública la problemática del basural a cielo abierto del distrito. No es para menos, cuando se produce algún incendio en ese lugar, la ciudad o parte de ella sufre las consecuencias, sin mencionar el impacto a nivel del ecosistema.
Pero hoy, quizás también colaboró al malestar, la gran sequía que nuestra zona transita y un incendio de pastizales muy cerca de la planta urbana, en la zona del Paseo de la Ribera, sobre orillas del río, que generó una gran cantidad de humo.
Más allá del origen de la contaminación, el basural a cielo abierto continúa siendo una de las grandes materias pendientes que las administraciones municipales viene dejando como herencia a los gobiernos sucesorios.

