Finalizado hoy el mundial de Taekwon-do ITF en los Paises Bajos, Sabrina Mai lo volvió a hacer: obtuvo cuatro medallas de oro, ganando en Formas y Combate tanto en la modalidad individual como también en equipos. Esto la ubica en una posición destacada en la historia mundial del deporte.
Tras el oro de Rimaulo en senior, categoría más de 82 kilogramos, Mai comenzó con su cosecha en la modalidad de formas individual ese mismo viernes, para luego ir avanzando en la llave de la competencia de combate individual y disputar hoy domingo la final contra una competidora oriunda del país asiatico de Kirguistán: Ryskulova Altynai. En una pelea muy dura y con mucho desgaste físico, en los dos primeros round reglamentarios Mai no pudo hacerse con el triunfo y debió ir al desempate al verse complicada por el manejo y largo de las piernas de su contrincantes.
Tras el empate, la argentina debió sacar energía para hacer uso de su gran movilidad, acortar la distancia y utilizar la potencia de piernas y puños para comenzar a «atropellar» a Altynai y comenzar a hacerse con los puntos que le dieron el oro, sumado a algún que otro giro con pata lateral que pudo conectar de contrataque: en este round de desempate sí el triundo de la rojense fue claro.
Las otras dos medallas fueron obtenidas al ser integrante de los equipos nacionales tanto en forma como en combate. En formas contra los Estados Unidos con un claro dominio técnico de Argentina. En combate nuestra patria también fue triunfadora, nada menos que contra el Reino Unido; ahí Mai tuvo una clara ventaja en el combate que le tocó disputar, logrando mediante la anticipación y los desplazamiento evitar las patada laterales de una competidora que le sacaba una importante diferencia de altura.
Es interesante destacar el dato de que el esfuerzo físico que conlleva estar compitiendo en tantas modalidades es enorme; por lo que al contrario de otros competidores que los hacen solo en individual en combate o formas y eso ya es una gran esfuerzo; Sabrina debe pensar en todas sus actuaciones en hacer una administración inteligente y optima de su energía, no más desgaste del necesarios para el triunfo, ya que la jornada es sumamente larga. Además ha enfrentado y superado a estos años a competidoras de diferentes catateristicas, nacionalidades y tamaños: una atleta realmente distinta.
Cabe señalar también que la saltense, integrante de la escuela de Rojas, Ludmila Ojeda, logró medalla de plata en combate en la categoría hasta 60 kilogramos. Se enfrentó contra una competidora inglesa, Imogen Allen, en una pelea dura y pareja, en la cual a pesar de la altitud aguerrida de Ojeda, no alcanzó ante la excelente performance de su contrincante.
Por otro lado, también compitió Joaquín Teyssandier, que logró una tercer puesto en combate adutlos pesados, más e 82 kilogramos

