El fútbol argentino entra en un cono de sombra. Este martes, el Comité Ejecutivo de la AFA ratificó la realización de un paro total que afectará la fecha 9 del campeonato de Primera División y se extenderá al resto de las categorías del ascenso. La medida de fuerza es una respuesta institucional ante lo que los dirigentes consideran una "persecución judicial" por parte del juez Diego Amarante, quien citó a indagatoria a la cúpula de la entidad por irregularidades tributarias.
El origen del conflicto judicial
La tensión escaló luego de que la Justicia rechazara suspender el llamado a indagatoria contra los máximos referentes de la calle Viamonte:
- Los imputados: La causa investiga a Claudio "Chiqui" Tapia y Pablo Toviggino por la presunta apropiación indebida de tributos.
- La respuesta en la cancha: Clubes como San Lorenzo, Instituto y Newell's ya mostraron su apoyo saliendo al campo de juego con remeras blancas y la leyenda "Basta de perseguirnos".
- Reprogramación: La AFA decidió que la actividad oficial se reanude recién en el mes de mayo, dejando un hueco de casi dos meses en el calendario deportivo.
La "guerra fría" entre los clubes
Aunque la votación en el Comité Ejecutivo fue presentada como "unánime", el silencio de varias instituciones de peso evidencia una fractura interna en el fútbol argentino:
- Los ausentes: Boca Juniors, Estudiantes de La Plata, Aldosivi y Estudiantes de Río Cuarto no estuvieron presentes en la reunión donde se definió el paro.
- El silencio de los grandes: Mientras San Lorenzo se alineó rápidamente con Tapia, River Plate y Racing Club evitaron emitir comunicados oficiales apoyando la medida.
- Clubes en la "grieta": Instituciones como Talleres de Córdoba, Tigre, Vélez y Huracán tampoco se han pronunciado públicamente, marcando una distancia prudencial con la conducción de la AFA.
Impacto en Rojas y la región
Para los hinchas de Rojas, este parate significa un fin de semana sin la pasión de los estadios, pero también afecta la logística de las ligas locales y regionales que suelen verse influenciadas por el calendario nacional. La incertidumbre sobre cuándo volverá a rodar la pelota golpea también a los comercios y peñas locales que viven el rito del fútbol cada domingo.
La situación es de final abierto. Con la Inspección General de Justicia (IGJ) y el Gobierno Nacional observando de cerca los movimientos de la AFA, este paro de actividades se convierte en la pulseada política más fuerte del año entre el poder deportivo y el judicial.

