El registro nacional contabilizó 266 crímenes de odio el año pasado, lo que representa un aumento respecto a 2024. Con una frecuencia de un asesinato cada 33 horas, las organizaciones exigen la declaración de la Emergencia Nacional en Violencia de Género.
El Observatorio "Mujeres, Disidencias, Derechos" de la colectiva MuMaLá presentó su reporte anual 2025, arrojando cifras alarmantes sobre la violencia machista en Argentina. Durante el último año se perpetraron 266 femicidios, 11 casos más que en el periodo anterior. Pese al incremento en la cantidad de muertes, la tasa nacional se mantiene estable en 1 víctima cada 100.000 mujeres, una constante que persiste desde hace cuatro años.
Radiografía de la violencia de género en 2025
El informe detalla que la violencia no solo no retrocede, sino que ha adquirido formas más extremas. Además de los crímenes consumados, se registraron 997 intentos de femicidio, lo que refleja una peligrosidad latente en miles de hogares. Como consecuencia directa de estos asesinatos, 184 niños, niñas y adolescentes perdieron a sus madres el año pasado.
| Estadísticas Clave 2025 | Dato |
|---|---|
| Total de femicidios | 266 |
| Frecuencia de asesinatos | 1 cada 33 horas |
| Intentos de femicidio | 997 |
| Vínculo con el agresor | 68% Parejas o ex |
| Víctimas con denuncia previa | Solo el 15% |
Las provincias que registraron las tasas más altas de violencia letal durante el 2025 fueron Santa Cruz, Misiones, Neuquén y Chaco.
Nuevas modalidades y falta de respuesta estatal
Desde la organización advirtieron sobre la aparición de dinámicas femicidas vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado, modalidades que antes estaban localizadas y ahora se han extendido territorialmente. Asimismo, denunciaron un aumento en el ensañamiento, con mayor presencia de torturas previas a los asesinatos.
El impacto de los discursos de odio
Victoria Aguirre, vocera nacional de MuMaLá, señaló que el retroceso en las políticas públicas y el "negacionismo" institucional tienen consecuencias directas: "Lo único que ha descendido es la respuesta estatal", afirmó. El informe destaca que el odio virtual está pasando a la acción física, alimentado por discursos misóginos que dejan sin protección a mujeres y diversidades sexuales.
Un dato que genera especial preocupación es que solo el 15% de las víctimas había realizado una denuncia previa, una de las cifras más bajas desde 2015. Esto evidencia una profunda desconfianza en el sistema judicial y una carencia de medidas efectivas de protección para quienes se atreven a romper el silencio.

