La emblemática empresa láctea La Suipachense, con más de 75 años de historia en la cuenca bonaerense, fue declarada en quiebra por el Juzgado Civil y Comercial Nº 7 de Mercedes, dejando en la calle a 140 trabajadores y profundizando la crisis en el sector lechero argentino. La resolución, firmada el 8 de noviembre de 2025 por el juez Leandro Julio Enríquez, afecta a Lácteos Conosur S.A. (CUIT 30-68714743-6), considerada una pantalla del grupo Maralac y manejada desde 2012 por el empresario venezolano Jorge Luis Borges León.
La planta de Suipacha, que llegó a procesar 250.000 litros diarios de leche, cesó actividades hace tres meses por conflictos salariales y acumulación de deudas, sin presentar el plan de crisis intimado a fines de octubre. Este cierre se suma a la reciente quiebra de ARSA, otra láctea del mismo grupo en Lincoln, ligada a la marca SanCor.
Una quiebra anunciada por despidos y deudas millonarias
La agonía de la empresa se evidenció en septiembre, cuando se despidieron 9 trabajadores administrativos y se amenazó con echar a 60 más, lo que derivó en manifestaciones de los 140 empleados respaldados por el gremio Atilra. Un informe de la Sindicatura del 24 de octubre reveló una deuda postconcursal por cheques rechazados de $8.458.599.415, más $1.000 millones en aportes no pagados a la obra social del sindicato.
El juez Enríquez, al decretar la quiebra, invocó el artículo 288 de la Ley de Concursos y Quiebras, destacando la "falta de generación de ingresos" y el incumplimiento del acuerdo preventivo homologado. La medida implica la liquidación total de activos y la intervención de la Sindicatura para relevar bienes y garantizar servicios básicos en el predio.
Inhabilitación de Borges León y plazos para acreedores
El fallo inhabilita definitivamente a Conosur S.A. y a su presidente Jorge Luis Borges León (DNI 95.239.435), prohibiéndole disponer de bienes, realizar operaciones financieras o salir del país sin autorización judicial expresa. Se ordenó a la ARCA y al Banco Central informar sobre cuentas y movimientos, bloquear activos, interceptar correspondencia y clausurar la planta con incautación de documentación.
Los acreedores tienen hasta el 10 de febrero de 2026 para verificar créditos, con informes e impugnaciones programados entre marzo y mayo. El 14 de mayo de 2026 se presentará un informe general sobre el estado de la compañía, ahora caratulada "Lácteos Conosur S.A. s/ Quiebra (Grande)".
Impacto en Suipacha y la industria láctea
En Suipacha, donde la fábrica era el motor económico del distrito, el cierre genera un "colapso" local, afectando comercios y familias enteras en un contexto de altos costos, baja rentabilidad y caída del consumo interno. Este caso no |es aislado: refleja la ola de quiebras en el sector, con sospechas de vaciamiento y fuga de capitales bajo una gestión opaca del grupo venezolano, que también controlaba plantas en Arenaza y Montecristo.

