La filtración de audios atribuidos a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, ha desatado una tormenta política que recuerda uno de los episodios más emblemáticos de la televisión argentina: el coro de “La Jueza Barú Budú Budía”, liderado por Tato Bores en 1992. La frase “Los audios, los audios de Karina los vamos a pasar”, viralizada en redes sociales, evoca la resistencia del humorista contra la censura impuesta por la jueza María Servini de Cubría, cuando se prohibió mencionar su nombre en el programa Tato de América. Hoy, la prohibición judicial de difundir las grabaciones de Milei reaviva el debate sobre la libertad de prensa.
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— Carnaval Stream (@CarnavalStream) September 2, 2025
Un Eco del Pasado: La Resistencia de Tato Bores
En 1992, Tato Bores enfrentó la censura previa cuando Servini de Cubría logró que la Sala II de la Cámara de Apelaciones prohibiera mencionar su nombre en un sketch de Tato de América, alegando injurias tras un llamado anónimo. El segmento, protagonizado por el personaje Helmut Strasse, un arqueólogo del futuro, hacía referencia a una multa de 60 pesos impuesta por la Corte Suprema a la jueza por irregularidades en el caso Yomagate. En respuesta, Bores reunió a más de 70 figuras del espectáculo, como Luis Alberto Spinetta, Soda Stereo, Ricardo Darín, y Enrique Pinti, quienes entonaron el icónico “La Jueza Barú Budú Budía, es lo más grande que hay”, transformando la censura en un símbolo de resistencia. “La sátira, aunque ofensiva, es legítima expresión democrática”, dictaminó la Corte Suprema al revocar la medida en septiembre de 1992.
Los Audios de Karina Milei y la Nueva Censura
El reciente fallo del juez Alejandro Maraniello, que prohíbe difundir audios grabados en la Casa Rosada atribuidos a Karina Milei, ha generado comparaciones inmediatas con el caso de Bores. La medida, impulsada por el Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich, busca frenar la divulgación de grabaciones que, según el gobierno, forman parte de una “operación de inteligencia” para desestabilizar al Ejecutivo. La denuncia, presentada ante el Juzgado Federal N.º 10 de Julián Ercolini, apunta al canal de streaming Carnaval y a sectores cercanos a la diputada Marcela Pagano. En redes, la frase “Los audios, los audios de Karina los vamos a pasar” se viralizó como un desafío a la censura, evocando el espíritu del coro de Tato.
Reacciones y Debate sobre la Libertad de Prensa
La prohibición desató críticas de constitucionalistas, quienes consideran la medida un acto de censura previa, prohibida por el artículo 14 de la Constitución Nacional. El abogado Pedro Caminos señaló en X que el juez no tuvo acceso a los audios para evaluar su contenido, calificando la decisión como “censura por si acaso”. Si las grabaciones son auténticas y abordan cuestiones de interés público, argumentó, no hay afectación al honor ni a la intimidad que justifique la restricción. Infobae (2/9/2025) reportó que el fallo generó rechazo en sectores periodísticos, con medios como Página/12 (1/9/2025) acusando al gobierno de intentar “criminalizar el periodismo”.
El Rol de Uruguay y la Resistencia Digital
En un giro que recuerda a las emisiones de Radio Colonia durante la dictadura militar, un canal de streaming uruguayo, Dopamina, difundió audios inéditos de Karina Milei, sorteando la censura argentina. El periodista Marcos Casas anunció la emisión el 2 de septiembre a las 9:14, afirmando: “Desde este medio pequeño y humilde en Uruguay, vamos a pasar audios que nos llegan de la vecina orilla”. Aunque otro periodista uruguayo, Eduardo Preve, generó expectativa con su programa La Tapadita en M24, finalmente aclaró que no tenía nuevo material, atribuyendo la confusión a los medios argentinos. Estas acciones reflejan una resistencia transfronteriza similar a la de Bores en los 90.
Un Escándalo con Ecos Políticos
El caso de los audios llega en un momento crítico, con las elecciones legislativas en Buenos Aires en el horizonte. El oficialismo teme que la filtración desmotive a su base y debilite su campaña, mientras la oposición aprovecha para cuestionar la transparencia del gobierno. La Nación (2/9/2025) señaló que el fallo de Maraniello, quien enfrenta nueve denuncias por acoso sexual y abuso de poder, añade un condimento institucional al escándalo. La coincidencia entre la medida judicial y las acusaciones contra el juez alimenta sospechas de “foro de conveniencia”, según La Política Online (1/9/2025). El episodio reaviva el espíritu de “La Jueza Barú Budú Budía”, demostrando que el humor y la resistencia siguen siendo herramientas frente a la censura.

