En una contundente victoria, Juan Pablo Valdés, candidato del frente oficialista Vamos Corrientes, se consagró como el nuevo gobernador de la provincia con el 51,89% de los votos, según el escrutinio definitivo con el 100% de las mesas escrutadas. Este resultado, que evita la necesidad de una segunda vuelta, consolida la hegemonía del radicalismo en la provincia, liderada por los hermanos Valdés. El peronista Martín "Tincho" Ascúa, de Limpiar Corrientes, quedó en segundo lugar con el 19,97%, seguido por el exgobernador Ricardo Colombi con el 16,69%. En un lejano cuarto puesto, Lisandro Almirón, candidato de La Libertad Avanza (LLA), obtuvo apenas el 9,51%, marcando un duro revés para el espacio libertario liderado por Javier Milei.
La jornada electoral, que registró una participación del 72,4%, se vio empañada por denuncias de irregularidades y demoras en la carga de datos oficiales, con la página web de la Junta Electoral presentando fallos técnicos. A pesar de esto, el oficialismo celebró desde temprano, con un mensaje en redes sociales que proclamaba “¡Ganamos!”. Juan Pablo Valdés, actual intendente de Ituzaingó y hermano del gobernador saliente Gustavo Valdés, destacó: “Hoy Corrientes decidió que tiene un nuevo gobernador en primera vuelta. Cerramos esta página y empezamos a trabajar juntos en el futuro.”
El gobernador saliente, Gustavo Valdés, calificó la campaña como “una de las más sucias” de la historia reciente, señalando que “los correntinos no nos doblamos a guachazos”. Desde el búnker oficialista, acompañado por gobernadores aliados como Alfredo Cornejo (Mendoza), Carlos Sadir (Jujuy) y Leandro Zdero (Chaco), Valdés subrayó la importancia del diálogo y el federalismo, destacando el rol de su espacio, Provincias Unidas, en la defensa de los intereses del interior.
Reacciones y respaldo al modelo Valdés
El triunfo de Valdés fue celebrado por diversos sectores. El espacio Provincias Unidas destacó en redes sociales: “Corrientes demuestra que el camino es por el centro. Chau a los extremos.” Gobernadores como Ignacio Torres (Chubut) y Martín Llaryora (Córdoba) elogiaron el “modelo de gestión exitoso” de los Valdés, enfatizando su compromiso con el federalismo y el desarrollo. El presidente de la UCR, Martín Lousteau, y el PRO también felicitaron al oficialismo, destacando la transparencia y austeridad de su gestión.
La elección, que incluyó la renovación de 5 senadores, 15 diputados provinciales y autoridades en 73 municipios, refuerza el dominio del radicalismo en Corrientes, que lleva 25 años en el poder. Sin embargo, las denuncias de irregularidades logísticas, como demoras en la entrega de urnas por parte de la empresa Andreani, generaron críticas desde la oposición, especialmente de LLA, que pidió “respetar la voluntad ciudadana”.
El cuarto lugar de LLA, con menos del 10% de los votos, representa un traspié significativo para el oficialismo nacional, especialmente tras el escándalo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Analistas señalan que la decisión de no aliarse con el oficialismo provincial debilitó las chances de Almirón, quien no logró capitalizar el respaldo de Javier Milei en una provincia históricamente afín al ideario liberal.
Con este resultado, Juan Pablo Valdés asumirá la gobernación el 10 de diciembre, sucediendo a su hermano Gustavo, quien seguirá como senador provincial. La victoria fortalece la posición de los Valdés en el escenario político nacional y ratifica a Corrientes como un bastión radical.

