22/11/2021 | 12:44         
ARGENTINA-MUNDO
Tiroteo con heridos en una tradicional parrilla céntrica de Rosario: EL Establo
La bala que pegó en una botella de vino y la frase del gatillero antes de tirar. Martín, un testigo de los disparos que impactaron contra la tradicional parrilla contó detalles de lo ocurrido. "La triste realidad es que festejamos porque llegamos a casa con vida", sostuvo
Tiroteo con heridos en una tradicional parrilla céntrica de Rosario: EL Establo
Un mozo de la tradicional parrilla fue llevado al Heca con una herida de bala en la espalda. (Alan Monzón/Rosario3)

Un testigo de la balacera contra El Establo, donde un mozo resultó herido, dio detalles del ataque ocurrido este domingo por la noche en Pellegrini al 1700. Relató que el gatillero antes de disparar le pidió al parrillero que se corra y luego efectuó cuatro detonaciones. Agregó que uno de los proyectiles impactó "en la botella de vino" de una mesa donde comía una pareja amiga. "Estábamos festejando el cumpleaños de mi suegro. Toda la gente se tiró al piso. Fue un caos total", dijo Martín.

El comensal de El Establo señaló al periodista Ariel Borderi (Radio 2) que la balacera ocurrió cuando él salía del baño del local, donde celebraban los 70 años del padre de su pareja. "Empezaron a gritar «tírense al piso que están baleando el frente». En un segundo estábamos todos en el piso. Fue un caos total. Nosotros estábamos en la parte de atrás, donde está la cochera", añadió.

"Una de las balas pegó en la botella de vino donde comía una pareja amiga. Estaban a tres mesas de la mía. La botella se rompió y cayó sobre la pierna de ella. Cuando me volví vi que dos mozos llevaban a uno con un tiro en el omóplato. Lo cargaron en un auto y se lo llevaron", contó.

Martín remarcó que al momento del ataque el local "estaba lleno", con mesas grandes con muchos comensales. "El pibe que estaba con el arma le dijo al parrillero que se corra y empezó a tirar", sostuvo.

El testigo indicó que cuando fue la balacera había solo algunas mesas libres "porque había gente que había salido a fumar. La bala que dio en el vino de mi amigo le podía dar en el pecho a alguien".

Después del ataque, Martín comentó que "mucha gente agarró sus cosas y se fue. No te dan ganas de quedarte. No entendés nada. Son fracciones de segundo donde podés no contarla más. Estamos en una ciudad rara. Es algo que no tendría que estar pasando".

"Ya no hay patrón. Mañana puede ser una escuela, no sé. No sé si el gobierno provincial, el municipio, pero alguien debería tomar cartas en el asunto. La triste realidad es que festejamos porque llegamos a casa con vida", finalizó. (Rosario ·3)

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