6/10/2021 | 13:21         
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Sobrepeso y largas jornadas home office, enemigos de los trastornos venosos
Los trastornos venosos no son un mero problema estético: si bien no tienen cura definitiva, hay diversos tratamientos que permiten controlarlos y mejorar la calidad de vida de quienes los padecen.
Sobrepeso y largas jornadas home office, enemigos de los trastornos venosos
Las enfermedades venosas y linfáticas pueden ser discapacitantes.

Las enfermedades venosas y linfáticas pueden ser discapacitantes y afectar severamente la calidad de vida del paciente y su familia.

El sedentarismo, el sobrepeso, las largas jornadas de home office y la interrupción de las consultas con el profesional fueron factores propios de la pandemia que impactaron en la salud de los pacientes que padecen enfermedades veno-linfáticas. “Mantener los tratamientos e incorporar pautas de autocuidado fueron determinantes”, aseguran los especialistas.

En el marco del “Primer Congreso para pacientes portadores de enfermedades venosas y linfáticas”, los especialistas destacaron que los trastornos venosos no son un mero problema estético: si bien no tienen cura definitiva, hay diversos tratamientos que permiten controlarlos y mejorar la calidad de vida de quienes los padecen.

La recomendación es iniciar el tratamiento lo antes posible y no discontinuarlo para así evitar su progresión: estudios estiman que sólo 1 de cada 4 personas consulta a un médico y es tratada. Los venotónicos, las medias de compresión, las intervenciones láser y la escleroterapia son algunas de las terapéuticas.

“En el caso de las várices o las arañitas, se pueden tratar y controlar la progresión con medicación oral y tópica, medias de compresión, medidas higiénico dietéticas y la terapéutica específica para eliminar los signos de la enfermedad como son la esclerosis, procedimientos endovasculares y cirugías, si fuese necesario”, explicó la doctora Mabel Bussati (M.N. 57716), especialista en Flebología y Linfología y médica de planta honoraria del sector de Flebología y Linfología del Hospital de Clínicas de la Ciudad de Buenos Aires y presidenta del Congreso para pacientes.

“Pero cuando enfermedad evoluciona y se complica puede aparecer una lesión abierta como la úlcera venosa, con pérdida de piel y de tejidos; el paciente puede sufrir infecciones a repetición, involucrando en el proceso a otros tejidos, como los músculos, las articulaciones y eso lleva a la discapacidad. Es una enfermedad crónica: el paciente tiene que convivir con la enfermedad y su tratamiento durante largos períodos de la vida, impactando en su calidad de vida”, describió la especialista.

Enfermedad crónica

La enfermedad venosa crónica afecta a las venas que son las encargadas de retornar la sangre hacia el corazón. En estos casos, las paredes de las venas se debilitan y las válvulas se dañan. Por ello es que las venas permanecen llenas de sangre. Pesadez, hinchazón, “arañitas”, hormigueo, y várices son algunos de los síntomas de la enfermedad venosa crónica (EVC) que se presentan en 8 de cada 10 personas en todo el mundo.

Con la llegada del verano, la sintomatología se intensifica y puede aparecer con mayor prominencia, generando preocupación y vergüenza. No obstante, esta enfermedad tiene diversos tratamientos y su elección depende de múltiples factores, entre ellos, la enfermedad que presenta el paciente, el estadio de la misma y la toma de decisiones compartidas con el equipo médico tratante.

Vacunación, sí

En el transcurso del último año surgieron muchas dudas asociadas a la aplicación de la vacuna contra el coronavirus y el eventual desarrollo de trombos.

“Fue una consulta recurrente por parte de los pacientes. Nosotros les aconsejamos a los que tienen el turno que se vacunen con la vacuna que les ofrezcan, sin importar la marca. En el único caso que recomendamos diferir la vacunación es ante un cuadro de fiebre asociado alguna infección aguda. La evidencia indica que el riesgo de trombosis es el mismo en pacientes no vacunados y en pacientes vacunados. El paciente que tiene várices no tiene un riesgo mayor de padecer trombosis tras la vacunación contra la COVID-19. La presencia de enfermedad venosa crónica implica en sí misma un mayor riesgo de padecer trombosis”, refirió la especialista. (Vida y Salud Hoy)

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