19/2/2021 | 13:20         
ARGENTINA-MUNDO
Lalo Mir y una interesante reflexión sobre el femicidio de Ursula Bahillo
El reconocido presentador, conductor y periodista; y unos de los máximos exponentes de la radio argentina, Lalo Mir, reflexionó sobre el Femicidio de Ursula Bahillo en una video que se hizo viran en las redes sociales.
Lalo Mir y una interesante reflexión sobre el femicidio de Ursula Bahillo

El reconocido presentador, conductor y periodista; y unos de los máximos exponentes de la radio argentina, Lalo Mir, reflexionó sobre el Femicidio de Ursula Bahillo en una video que se hizo viran en las redes sociales.

Las palabras de Lalo Mir

Tengo tres hijas, crecí entre mujeres. Los hombres nunca estaban y por cuestiones de edad crecí con más primas que primos, y tías, los tíos se fueron muriendo primero, los hombres, los que matan en todo sentido, se mueren primero estilísticamente.

Estoy consternado con los femicidios, 48 van en lo que va del año. Más de uno por día. El femicidio de Ursula es multiplemente vergonzoso, por lo anunciado, por lo obvio por lo previsible; por la falta de todo lo que no tiene que faltar. Hasta la madre y la hermana habían dado la alarma.

Y ahí están las mujeres manifestándose pidiendo justicia, a los gritos, y los hombres les tiran balas de goma. Después de ver la hermosa sonrisa de la muerta hasta el cansancio, es desgarrador; pero al asesino le pixelan la cara, a él no podemos verlo. ¿De que lo protegen? ¿De que lo protegemos los hombres? Porque está claro que al sistema lo manejamos los hombres ¿No? «Las Madres del Dolor», «Las Madres del Paco», «Mamá Cultiva», «Ni una Menos», «Las Madres de Plaza de Mayo», antes las «Abuelas», Trimarco, la Madre de Marita Verón, La Madre de Soledad Morales. «Madres», siempre mujeres ¿Dónde estamos los hombre? ¿Qué nos pasa? No tengo respuesta, tengo preguntas. ¿Qué nos pasa? ¿Qué sentimos? ¿qué podemos hacer? ¿Cómo podemos involucrarnos?

Como si las mujeres asesinadas no tuvieran el derecho a amar y ser amadas. No tuvieran padres, hermanos, hijos. Que la quieran como vos querés a tu mamá, a tu hermana, a tu novia, a tu hija. ¿En qué lugar nos paramos cuando nos tocan a una mujer querida? ¿También nos hacemos los boludos? ¿Qué onda los amigos de los asesinos? Los del grupo de Whatsapp, los del picado en la canchita, porque tiene amigos, los de la pizza y la cerveza. ¿Seguiremos mandándonos memes y chistes estúpidos que denostan a las mujeres. De onda, si te llama un amigo y te dice «me mandé una macana»

. Esa es la frase recurrente de los femicidas, denunciados, anunciados y anunciados y protegidos. Ahh «me mandé una macana» ¿Una macana? Como si fuera la travesura de una pendejo. Viene un chabón que acaba de asesinar a tu hija, imaginate por ejemplo, y te dice «uh loco, me mandé una macana» ¿Qué nos pasa? ¿Qué pensamos? ¿Qué sentimos? ¿Qué hacemos? ¿Cómo nos involucramos? Hubo un tiempo en que las mujeres eran sólo maquinas de parir, la fábrica que aseguraba soldados en las guerras y mano de obra en las industrias. ¿Lo siguen siendo? Yo creí que habíamos llegando a un punto más evolucionado, pero parece que no. Si no damos ese paso, nosotros, los varones, el asunto no tiene ni tendrá solución. No somos parte del problema, somo «El problema». Prometo seguir pensando y actuando y los invito a formar parte de esta avanzada que solo lucha por algo más de amor y humanidad. Es posible, siempre es posible. Lástima tanto dolor y necedad. Gracias por escuchar y a seguir participando.

¿Te gustó esta nota?