30/8/2020 | 11:31         
DEPORTES
A 51 años de uno de los más grandes golpes de la Selección Argentina de fútbol: no clasificar al Mundial de México 1970
El 31 de agosto de 1969, la Selección argentina sufrió uno de los golpes deportivos más grandes de su historia, al no lograr clasificar al Mundial de México 1970, tras un empate 2-2 ante Perú como local en el estadio "La Bombonera".
A 51 años de uno de los más grandes golpes de la Selección Argentina de fútbol: no clasificar al Mundial de México 1970
Foto: El Gráfico

(NA) -- El 31 de agosto de 1969, la Selección argentina sufrió uno de los golpes deportivos más grandes de su historia, al no lograr clasificar al Mundial de México 1970, tras un empate 2-2 ante Perú como local en el estadio "La Bombonera".

Pero para tratar de entender a la distancia aquel resultado deportivo nefasto, es necesario contextualizar el caso institucional que vivía la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que solo en 1969 tuvo cuatro interventores diferentes: Armando Ramos Ruíz, Aldo Porri, Oscar Ferrari y Juan Martín Oneto Gaona, que se quedó hasta 1971, cuando fue reemplazado por Raúl D’Onofrio, padre del actual presidente de River.

Los interventores fueron designados todos "a dedo" por el presidente de facto Juan Carlos Onganía, quien por ese entonces afirmaba: "El Estado Nacional nunca va a dejar morir al fútbol argentino".

El técnico de la Selección era Adolfo Pedernera, pero en un año y medio también pasaron por ese cargo José María Minella y Humberto Maschio.

El sistema de Eliminatorias era diferente al actual, se dividían en grupos, donde a la Argentina le tocó ante Bolivia y Perú, con un boleto a México 1970 en juego.

El conjunto albiceleste perdió en sus excursiones a la altura de La Paz (1-3) y a Lima (0-1), quedando al borde del precipicio, aunque la caída de Perú en su visita a Bolivia alimentó la esperanza.

Argentina venció con lo justo a Bolivia en la revancha, también en La Bombonera (1-0), por lo que antes del definitorio partido, sumaba dos puntos, mientras que sus rivales tenían cuatro, por lo que el conjunto albiceleste tenía que ganar para provocar un desempate en campo neutral.

Cualquier otro resultado, clasificaría directamente al equipo del brasileño Waldir "Didí" Pereira, junto al vigente campeón Brasil y Uruguay.

Un departamento por jugador de premio

A fines de agosto de 1969, pocos días antes de que Argentina enfrente ese decisivo encuentro contra Perú, los jugadores de la Selección fueron convocados a la Casa de Gobierno por el dictador Juan Carlos Onganía.

Los deportistas respondieron a un llamado del coronel Luis Prémoli, secretario de informaciones del Gobierno de facto, y uno de los militares que en 1966 habían desalojado a Arturo Illia de la Casa Rosada.

De hecho, fue Prémoli quien les prometió a los futbolistas que, si les ganaban a Perú y lograban la clasificación al Mundial de México 1970, les regalaría un departamento a cada uno.

Con más de 60 mil personas en las tribunas, la presión que ejerció "La Bombonera" se volvió contra la Argentina, que siempre fue abajo en el marcador.

Perú, con una de los equipos más talentosos de su historia, sacó provecho de la situación, para conseguir su primera clasificación por mérito deportivo a un Mundial (había sido invitado a Uruguay 1930).

Luis Rubiños, el arquero peruano, fue la gran figura del partido, porque soportó el arranque demoledor de Argentina, que se fue pinchando en ímpetu con el correr de los minutos.

"Se atajó todo, fue su mejor partido", recordó años más tarde Oswaldo "Cachito" Ramírez, el otro héroe de la tarde, porque anotó los dos goles peruanos.

Un penal convertido por José Albrecht, antes del descanso, y una definición de Alberto Rendo, la figura albiceleste tras ingresar en el segundo tiempo, hicieron los goles de Argentina.

Pero la jugada que marcó aquel partido se dio en el final, cuando el árbitro chileno Rafael Hormazábal "se atrevió" a anular un gol de un juvenil Miguel Angel Brindisi, por clara infracción sobre el arquero Rubiños, en un centro de Silvio Marzolini al área.

"Fue la peor experiencia de mi vida porque a los 29 años soñaba con jugar un Mundial. Resultó impresionante ver tanta amargura en un vestuario, algunos lloraban, Pedernera fumaba en un rincón. Me quedé solo a un costado, me metí en la ducha y cuando salí no había nadie, me vine caminando solo desde la Bombonera hasta mi casa de la calle Beazley, en Pompeya, pasé por detrás de la cancha de Huracán. No estaban ni mis viejos ni mi hermano, me tiré en la cama, me comí una tableta de chocolate y me dormí", contó Rendo, tiempo después.

Perú había forjado la hazaña y se clasificaba por primera vez en su historia a un Mundial FIFA por mérito propio, dejando enmudecida a una "Bombonera" que resultó testigo de una de las tardes más decepcionantes en la historia del fútbol argentino.

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