17/7/2020 | 07:54         
LOCAL
Bomberos de Carabelas festejó su 28° aniversario
Con promesa de gran fiesta "como las de antes" para cuando se pueda
Bomberos de Carabelas festejó su 28° aniversario

Con un sencillo acto realizado frente al cuartel, la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Carabelas y su cuerpo activo festejaron su vigésimo octavo aniversario de fundación.

Dicho acto constó de una formación, toque de sirena y breve discurso del presidente de la entidad, Juan Carlos Piazzale. Por supuesto que la austeridad del evento se debió exclusivamente a la emergencia sanitaria, pero todos se comprometieron a realizar una reunión "como las de antes" ni bien las condiciones lo permitan.

Piazzale dijo en la oportunidad que "es un año atípico, porque no pudimos festejar el día del bombero, y lo mismo está ocurriendo con el aniversario. Esperemos que antes de fin de año podamos hacer una reunión, juntarnos como siempre estuvimos acostumbrados acá en Carabelas. En este día, uno trata de darle un abrazo a cada uno de ustedes, para decirles muchas gracias por estar siempre dispuestos a dar lo mejor de ustedes".

La sociedad bomberil de Carabelas fue fundada el domingo 5 de julio de 1992, después de que un principio de incendio afectara a una vivienda, y José Plácido Placeres acudiera de inmediato a sofocar las llamas. Todos comprendieron qué importante era para un pueblo como Carabelas tener un cuerpo de bomberos, y varias personas se pusieron a trabajar en el proyecto.

Así surgió la Sociedad de Bomberos Voluntarios, hoy denominada Sociedad de Bomberos Voluntarios de Carabelas, Cuerpo Activo y Escuela de Cadetes: a partir de un grupo de personas que entendieron la importancia de que un grupo humano se tomara en serio a los siniestros y buscara las formas más adecuadas de enfrentarlos.

En 1993, al cumplirse el primer aniversario de la flamante institución, se tomó juramento a los primeros bomberos y se colocó la piedra fundamental de lo que más tarde sería el cuartel, el mismo que existe en la actualidad.

La historia vio pasar luego a muchas personas por la institución, algunas de las cuales ya no están entre nosotros. Pero todos mantuvieron vivo y en alto ese espíritu solidario, propio de todos los bomberos del mundo, gente capaz de dar su propia vida para salvar la del que ha sufrido un siniestro.

(Con datos aportados por el cura Antonio Ferián.)

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