21/6/2020 | 20:52         
DEPORTES
Liga Nacional de Básquet: tras la cancelación, asoma un horizonte austero
Dirigentes de Ferro, Regatas Corrientes y Argentino de Junín contaron lo que se avecina para el básquet argentino.
Liga Nacional de Básquet: tras la cancelación, asoma un horizonte austero
Terminada la temporada, la mirada está puesta en el post pandemia.

Por Rodrigo Márquez, de la agencia DIB.- Se buscaron opciones, debatieron ideas y hubo trabajo en conjunto entre el Comité de Crisis y el Ministerio de Turismo y Deportes de La Nación. La intención siempre fue jugar. Pero el tiempo pasó y el coronavirus marcó la cancha. Un presente oscuro y un futuro incierto provocaron la cancelación de la Liga Nacional de Básquet, una decisión poco feliz que se impuso por lógica. Dirigentes de Ferro, Regatas Corrientes y Argentino de Junín compartieron su postura con DIB y analizaron lo que puede llegar a venir, sin demasiadas certezas pero con la seguridad de que se avecinan tiempos austeros para el básquet argentino.

La cancelación

La noche del 14 de marzo la Liga Nacional anunciaba la suspensión de la actividad, en principio por dos semanas. A partir de ese día se prestó atención a la situación del coronavirus en el país y se creó un Comité de Crisis desde la Asociación de Clubes (AdC), para trabajar con el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación.

Las primeras decisiones fuertes tuvieron que ver con la cancelación de la Liga Argentina y el Torneo Federal, segunda y tercera categoría del básquet argentino. En cuanto al certamen principal, la idea era terminarlo, darle un cierre, “no quedarse sin campeón”. Es por eso que hace dos semanas y media la Liga dio a conocer un formato de definición con los ocho mejores equipos de la tabla, divididos en dos grupos de cuatro, a desarrollarse en sede única. Corrientes, Formosa y San Luis fueron opciones. Sin embargo, el Ministerio de Turismo y Deportes solicitó un mínimo de dos meses para otorgar la aprobación, lo que desembocó en dar por finalizada la temporada.

“El sentido común hace que se deba cancelar la definición del torneo, algo absolutamente lógico por la incertidumbre de la evolución del Covid-19 en el país, especialmente en CABA y el Gran Buenos Aires”, contó al respecto Pablo Bastide, Secretario de Ferro. En la misma sintonía se mostró Daniel Valsangiácomo, gerente de Regatas, al sostener que la situación “era muy incierta” aunque “si se determinaba volver lo íbamos a hacer”.

Horacio Masino, presidente de Argentino de Junín, entendió que la posibilidad de que solo los ocho primeros vuelvan a la acción era algo “muy riesgoso” y que no valía la pena. “Ver un partido como yo vi acá sin público es lo más triste que hay, parecía un entrenamiento. Hicieron bien en estirarla, porque el comité médico tenía confianza en que esto se podía llegar a revertir, pero las cosas tomaron un caudal no esperado y creo que está bien la decisión”, afirmó.

El coletazo económico

La realidad económica es compleja para todos los clubes de la Liga, pero la cancelación de la temporada impacta de manera particular en cada institución. Argentino de Junín, que presenta el presupuesto más bajo de los 20 equipos que integran la competencia, lo sufre de una manera especial. “Algunos sponsors han dejado de participar, una porque no se juega y otra porque se han visto perjudicados por esta pandemia y ya no cuentan con los recursos. El perjuicio está porque uno tiene que seguir pagando sueldos y se perdieron ingresos”, explicó Masino. Además, destacó que un insumo “grande” se generaba los días de partido, con las “entre 900 y 1000 personas” que concurrían al estadio.

Para Ferro, en cambio, “la suspensión no genera mayor impacto”, dijo Bastide. Sin embargo, el secretario del “Verde” planteó un problema más profundo, que excede incluso al coronavirus: “El perjuicio más importante es la brecha existente entre los ingresos que genera la participación en la LNB y los costos,tanto de salarios como de traslado, hospedaje, staff y operativos. Esto viene desde hace años”. El dirigente aseguró que el dinero que entra (por derechos de televisación y recaudación), “no llega a cubrir el 20% del costo de mantener un plantel en competencia”.

Bastide aclaró que la institución de Caballito se sustenta “con las cuotas sociales de los socios y socias” y que la caída en la cobranza por actividades “se vio compensada con la ayuda del Estado en el pago de una parte se los sueldos del personal”, que no incluye a los basquetbolistas profesionales.

Contratos de los jugadores

Uno de los temas a resolver en lo inmediato es la situación contractual de los jugadores. Los clubes tienen la obligación de presentar el libre de deuda al 31 de marzo y lo que resta negociar son los pagos de abril y mayo, con realidades diversas. “Tenemos que esperar lo que resuelva la Asociación de Jugadores. Nosotros estamos al día y si se resuelve que tenemos que pagar 10 meses del año lo podemos hacer, es un costo que podemos afrontar”, manifestó Daniel Valsangiácomo en cuanto al panorama de Regatas.

“Los contratos tienen una vigencia que está asociada con la duración de la competencia (10 meses). Se está negociando la manera de respetar los contratos, pero teniendo en cuenta la situación excepcional e inédita que se ha planteado a partid del Covid-19”, expresó por su parte Bastide. En ese sentido, el secretario de Ferro pidió que todos los actores “entiendan que el esfuerzo debe ser compartido”, o sino “toda la carga recae sobre los clubes”.

En el caso de Argentino de Junín, su presidente contó que le falta abonar los sueldos “de abril y mayo” y que la semana que viene habrá una reunión con los jugadores “para cerrar esos dos meses y terminar con los 10 meses de contrato”.

Liga para el que puede

Más allá de las particularidades de cada uno, los dirigentes de Regatas, Ferro y Argentino de Junín coincidieron en que se viene una Liga Nacional “más austera” y con muchas modificaciones. “Alguna vez León Najnudel dijo que la Liga la juegan los que pueden y no los que quieren”, afirmó Bastide para graficar el horizonte de la competencia. Masino, por su parte, sostuvo que se avecinan “cambios presupuestarios muy notorios”, y Valsangiácomo agregó que todos “se van a tener que acomodar como puedan”.

“Con un dólar tan elevado muy pocos clubes van a poder contar con tres o cuatro extranjeros como ocurre ahora”, siguió el presidente de Argentino de Junín, y amplió: “Creo que se tiene que venir una Liga de transición donde la AdC debería acompañar y sacarle la soga al cuello a clubes que estamos siempre de la mitad de tabla para abajo y jugar un año sin descensos. Hay que sanear las instituciones porque instituciones fundidas no pueden jugar en ninguna categoría”.

El gerente de Regatas consideró que el futuro del básquet “es una gran incógnita” y dijo que se conforma “con que este año podamos volver a entrenar”. En relación al armado de la plantilla, reconoció que habrá que arreglarse con menos: “Hoy te diría que lo más probable es que Regatas no va a contratar extranjeros para la próxima Liga”. Bastide, por su parte, pidió revisar “qué tipo de competencia se quiere” y apostar “a desarrollar la pirámide formativa y generar políticas formativas de jugadores que sean viables”. (DIB)

¿Te gustó esta nota?