19/10/2019 | 11:10         
TURISMO
Toulouse, la vida color de rosa
Contemplar la cúpula del hospital de la Grave al atardecer, desde la escalinata de Saint-Pierre junto al río Garona, es uno de los placeres que brinda la elegante y universitaria ciudad de Toulouse, al sur de Francia. Con sus paredes rosas, persianas antiguas de colores pastel y farolas románticas, perderse en el casco antiguo entre las calles de esta pequeña ciudad de edificios señoriales, construidos en un pasado por los mercaderes más ricos como señal de poder.
Toulouse, la vida color de rosa

(Suplemento De Viaje) Contemplar la cúpula del hospital de la Grave al atardecer, desde la escalinata de Saint-Pierre junto al río Garona, es uno de los placeres que brinda la elegante y universitaria ciudad de Toulouse, al sur de Francia. Con sus paredes rosas, persianas antiguas de colores pastel y farolas románticas, perderse en el casco antiguo entre las calles de esta pequeña ciudad de edificios señoriales, construidos en un pasado por los mercaderes más ricos como señal de poder.


La tercera ciudad más visitada del país, encuentra en el empedrado del centro y el Capitole, actual Plaza del Ayuntamiento, el punto de partida y donde confluyen cafés, tiendas de ropa, hoteles de lujo, joyerías y puestos de bouquinistes (librerías a cielo abierto). El Capitolio, sede del Ayuntamiento y del Teatro de la Ópera, es un imponente edificio de ladrillo rosa que se enciende de rojo al atardecer.

De Capitole parte la animada Rue du Taur (calle del Toro), por la que Saturnino (Sernin), obispo de Toulouse hacia el año 250, fue arrastrado atado al cuello de un toro que no había querido sacrificar en ceremonia pagana. Sobre su sepultura, en el extremo norte de la calle, se alza la basílica de Saint-Sernin (San Saturnino). Fue construida entre los siglos XI y XIV, y es la segunda iglesia del mundo con más relicarios después del Vaticano. Bajo su campanario octagonal se descubre una espaciosa nave abovedada que sorprende por sus dimensiones y su claridad en un edificio románico increíble.

También merece la pena pararse en el convento de los Jacobinos, una joya del arte gótico y que esconde una agitada historia. Después de la revolución francesa fue vendida como bien nacional y ocupada por el ejército de Napoleón. Desde 1979 es el escenario del festival de piano de Toulouse.

Pero la historia local también está ligada a la superación humana y al ingenio para sortear las dificultades. Sea o no amante de la aeronáutica, el viajero se sorprenderá con las leyendas de los pioneros de la aviación. Aunque también debe hacerse de tiempo para pasar por la Ciudad del Espacio, un parque temático-científico dedicado a la exploración espacial. Se pueden visitar auténticas naves espaciales como la cápsula rusa Soyuz, recorrer una réplica exacta de la estación espacial Mir o experimentar la gravedad lunar en un simulador.

Ubicada junto al río Garona y al Canal del Mediodía (el más antiguo de Europa y conocido también por canal du Midi), la ciudad permite ser descubierta desde otra perspectiva, como lo es a través de un recorrido en barco. Desde la plaza de la Daurade, zarpan los barcos turísticos que recorren el río y el canal de Brienne. También la zona del Garona es ideal para conocer de noche. Aunque no está muy iluminada, la atmósfera tenue y sus calles animadas por el ambiente universitario hacen que la caminata sea especial.

Durante el Renacimiento, Toulouse fue el epicentro del comercio de pastel, la única hierba disponible en Europa capaz de producir pigmento azul. Toda una fuente de riqueza para la industria textil y para los artistas, que generó un patrimonio incalculable que se tradujo en muchos de los edificios y palacetes de la zona.

Entre animadas terrazas y el carácter jovial de su gente, la ciudad que dio a luz en 1890 a Charles Romuald Gardes (conocido como Carlos Gardel) y donde está la casa en la que nació, es además un verdadero destino gastronómico. Platos variados de carnes, productos lácteos, embutidos y deliciosos postres con frutas de la zona son una constante. También produce sus propios vinos, destacándose nombres como Frontón, Gaillac y Marcillac, entre otros.


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Cuánto cuesta

Un pasaje aéreo desde Buenos Aires a Toulouse arranca en los $ 50.000, con escalas. Si la idea es viajar en verano argentino los vuelos se encarecen considerablemente. La habitación en un hotel en el centro de la ciudad arranca en los $2500 la noche.

Pass Tourisme

La tarjeta válida para uno, dos o tres días, incluye entrada gratuita a los museos del centro urbano, una visita guiada y transporte público ilimitado en metro, autobús, tranvía y traslados entre el aeropuerto y el centro. También incluye una tarifa reducida en la mayoría de los lugares turísticos y en ciertas tiendas. Desde 18 euros.

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