21/9/2019 | 10:32         
AGRO
(Agro) Buenas prácticas agrícolas: una construcción colectiva en Argentina
El presidente de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe), Gustavo Portis, destacó que la Argentina tiene una "construcción colectiva" en lo que hace "a las buenas prácticas agrícolas".
(Agro) Buenas prácticas agrícolas: una construcción colectiva en Argentina

(NA) -- El presidente de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe), Gustavo Portis, destacó que la Argentina tiene una "construcción colectiva" en lo que hace "a las buenas prácticas agrícolas".

"El trecho que va entre el dicho y el hecho, parafraseando a un refrán popular, es el camino por el que actualmente transita la implementación de las buenas prácticas agrícolas (BPA) en la Argentina", indicó el dirigente en un informe.

Señaló que "se trata de una construcción colectiva que, con el aporte de más de 90 entidades públicas y privadas vinculadas en red, hacen posible que en forma paulatina y sostenida, los distintos actores de la cadena agrícola tomen conciencia y apliquen un concepto sobre el cual existe un consenso generalizado de sus beneficios para toda la comunidad".

"Además, las BPA son ya en la Argentina objeto de certificación a través de normas específicas, como la IRAM 14130", añadió.

Portis afirmó que "una de sus partes, referida a los parámetros de la buena aplicación aérea de fitosanitarios, contribuye en dos direcciones correctas: Por una parte, permite a los aeroaplicadores, cuya actividad está correctamente regulada, contar con un proceso que pueda certificar que su operación cumple con las BPA".

"Y por otro lado, a los agricultores, contratar servicios de empresas certificadas, que comprueban fehacientemente su competencia e idoneidad en la materia", precisó.

No obstante, hizo la salvedad que "ninguna de todas estas iniciativas privadas en relación a las BPA tendría realmente incidencia en la agricultura nacional, sin una articulación con el sector público, que desde las autoridades políticas impulse, incentive, regule y tome un rol activo para su aplicación entre los productores".

"Felizmente, en los últimos años varias provincias vienen trabajando tanto en forma individual como integradamente en la promoción y aplicación de las BPAs en sus distritos", dijo.

En este sentido, Córdoba hizo punta, en 2017 con un programa que incorpora a las BPAs como política agroalimentaria, a través de incentivos fiscales para productores que validan prácticas consistentes, como rotación de cultivos, conservación de suelos, asociativismo, aplicación del plan pecuario provincial y acciones de capacitación, entre otras.

Al programa han adherido unos dos mil productores cordobeses que certifican sus procesos.

"Además, fueron incorporadas a nivel regional Santa Fe y Buenos Aires, provincias que, con programas similares, tomaron el ejemplo de su par mediterránea y ya coordinan acciones en el ámbito del Consejo Federal Agropecuario Pampeano, integrado por las provincias que concentran el 70% de la producción primaria argentina", confirmó.