8/7/2019 | 13:06         
LOCAL
El del libro, un mercado que en Rojas se sostiene
Siempre fue limitado y orientado a sectores pequeños de la sociedad, y por eso no se nota demasiado la crisis que arrasa con la actividad en las ciudades grandes. Dieron detalles Federico Riveiro (editor) y Vanessa Quintana (comerciante).
El del libro, un mercado que en Rojas se sostiene

Luego de que se conociera un informe apocalíptico sobre la actividad editorial, y para conocer qué pasa al respecto en nuestra ciudad, fueron entrevistados un editor y una librera, ambos locales: Federico Riveiro (Nido de Vacas) y Vanessa Quintana (Tierra de Fuego).

Las conclusiones que pueden sacarse de ambas entrevistas es que el desplome de la actividad no se notó demasiado en Rojas. Sí en la Capital Federal y las grandes ciudades, donde el consumo de libros es masivo y, por ende, hubo una caída de las ventas provocada por el grave y sostenido deterioro de la economía familiar. Pero en Rojas, donde el mercado de los libros siempre fue muy pequeño y acotado, los niveles se han sostenido bastante.

A nivel nacional, con números determinados por lo que ocurre en las ciudades grandes, la situación es realmente catastrófica. "La caída es casi comparada a la de una guerra", dijo Martín Gremmelspacher, vicepresidente primero de la Cámara Argentina del Libro (CAL), durante la presentación del "Informe de producción del libro argentino" en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

El empresario se refería a la evolución de la cantidad de ejemplares producidos. En 2018 fue de 43,1 millones, una caída de 48 por ciento respecto de los 83,5 millones de 2015. El cuadro de situación empeora cuando se compara el primer trimestre de este año. De casi 18 millones de ejemplares en 2016 se pasó a 6,5 millones en 2019, un descenso de una tercera parte. ¿Es peor que la crisis del 2001-2002? Gremmelspacher cree que la caída de 2002 no fue más allá del 15 por ciento. "Financieramente, no nos fue tan mal porque el comercio exterior subsanó la caída local y el mercado se empezó a recuperar rápidamente. Esta crisis es peor que la del 2001".

En cuanto a las expectativas para el sector este año, una encuesta realizada entre comerciantes del sector indica que el 29 por ciento considera que la situación será “mucho peor” y otro 39 por ciento opina que será “peor”.

Las pymes independientes editaron el 74 por ciento de las novedades de 2018 y el 58 por ciento de los ejemplares, contra un 26 por ciento de las novedades de los cinco grandes grupos editores –entre los que se encuentran Planeta y Penguin Random House– y un 42 por ciento de los ejemplares. La diferencia en la repartición podría ser homologable al tamaño de una hormiga con un elefante: 5 grupos versus 280 pequeñas y medianas editoriales. La edición digital mostró un leve crecimiento: pasó del 14 por ciento en 2011 al 19 por ciento en 2018.

¿QUÉ PASA EN ROJAS?

En nuestra ciudad la edición de libros ha venido creciendo, en parte gracias a la aparición de la editorial Nido de Vacas, cuyo referente principal es Federico Riveiro, y también por varias ediciones privadas, como la reciente del libro Historias de Rojas, y las de otros varios autores.

La venta de libros se mantiene más o menos en los niveles habituales, según lo expresado por una comerciante del rubro, Vanessa Quintana (Tierra de Fuego). Y en ese sentido, cabe mencionar una anécdota curiosa: el libro recientemente editado por la ex presidente de la Nación Cristina Fernández de Kirchner, "Sinceramente", fue un "best seller" en nuestra ciudad: en lo que va del año, sólo esa librería vendió más de trescientos ejemplares y se vio obligada a reiterar sus pedidos a la editorial en varias oportunidades. Una curiosidad.

Por lo demás, el sector sigue sosteniéndose con la venta de libros escolares, e inclusive de otros rubros como los juegos didácticos. La actividad se mantiene. El del libro, que en las ciudades grandes es un mercado enorme y muy rico, en Rojas siempre fue limitado. Hoy, que la economía lo derrumba a los peores niveles históricos, en nuestra ciudad se sostiene más o menos como de costumbre.