10/4/2019 | 10:56         
ARGENTINA-MUNDO
Internos de cárcel de Olmos reciclan plástico y madera para elaborar escobillones
Internos de una de las cárceles de Olmos elaboran escobillones con botellas de plástico y maderas de tarimas, materiales que se descartan en el penal y que se convierten en elementos que colaboran para la limpieza de las instalaciones, a la vez que forman en un oficio a los privados de libertad.
Internos de cárcel de Olmos reciclan plástico y madera para elaborar escobillones

(DIB).- Internos de una de las cárceles de Olmos elaboran escobillones con botellas de plástico y maderas de tarimas, materiales que se descartan en el penal y que se convierten en elementos que colaboran para la limpieza de las instalaciones, a la vez que forman en un oficio a los privados de libertad.


El emprendimiento se desarrolla desde hace tres años en el sector de talleres de la Unidad 1, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense, la cárcel más poblada del país, en el que con un cúter, un horno, un par de planchuelas, un soplete y serruchos, se elaboran hasta diez escobillones diarios.

Matías tiene 23 años y es oriundo de Monte Grande. Él es uno de los internos que impulsa la experiencia laboral. "Cuando estaba en la calle vi en internet cómo reciclaban las botellas de plástico y ni bien llegué acá lo propuse como una actividad", dijo.

Todos los días, a partir de las 8 de la mañana, los privados de libertad que participan del taller de escobillones salen a buscar botellas en los pabellones y en los lugares donde sus pares reciben la visita de familiares y allegados.

"Traemos las botellas de gaseosas y agua mineral, las limpiamos y enseguida iniciamos la producción", detalló Matías. Los internos pasan las botellas por una máquina artesanal de la que sacan unos 26 metros de tiras de plástico por cada una.

Ezequiel, otro de los detenidos, explicó el proceso: "Atamos las tiras y las envolvemos en una planchuela de hierro. Luego calentamos el plástico en un horno para dejarlo más manuable, y cortamos las tiras en ‘v’".

Mientras esto ocurre, otros internos cortan las maderas, las agujerean y le pasan las tiras en "v" por los orificios. Enseguida, con el soplete queman la parte superior de la base del escobillón y le clavan otra madera encima. Finalmente llega el momento del encastre del palo y el escobillón queda listo para usarse.