(NA) -- La búsqueda de la verdad por la muerte de su amiga descubre la hipocresía en la que siempre vivió en "Los Caimanes", un country donde nada es lo que parece y las apariencias son más importantes que la vida misma.
La novela de Inés Arteta mantiene de manera muy inteligente el suspenso en esta trama policial por la muerte de Felisa Morel, una mujer que escapaba a su realidad a través del sexo sin límites y correr varios kilómetros por día.
Todos la recuerdan por verla correr, pero también por los chismes que alimentaban su fama de una mujer adicta al sexo y limitada por la familia de su esposo que controlaba la vida personal y política de "Los Caimanes".
Pero la novela no es sobre Felisa sino sobre su amiga, Clara, quien para llegar a la verdad sobre la muerte de aquella rompe los límites y se atreve a ir más allá de la trama de silencio e hipocresía que todos acatan en "Los Caimanes".
En esa búsqueda de la verdad es donde va desarrollando su vida, pero también la de los distintos personajes del barrio cerrado, en la que nadie parece ser quien es.
La novela editada por Libros del Zorzal remite sin lugar a dudas al caso de María Marta García Belsunce, pero también a otros tantas muertes dudosas en las que la hipocresía o bien la trama de silencio pudo más que la vida misma.

