13/5/2019 | 10:28         
REGION-PROVINCIA
Panorama político bonaerense: entre la calma del dólar y el "abuenamiento" de CFK
La irrupción en la escena pública que, con la presentación de su libro Sinceramente como salvoconducto, protagonizó el jueves pasado la expresidenta Cristina Fernández, no solo dejó entre la dirigencia que la sigue la fuerte impresión de que su candidatura presidencial es un hecho ya irreversible: también comenzó a descongelar el escenario político para la porción hegemónica de la oposición bonaerense.
Panorama político bonaerense: entre la calma del dólar y el "abuenamiento" de CFK

(Por Andrés Lavaselli, de la agencia de DIB).- La irrupción en la escena pública que, con la presentación de su libro Sinceramente como salvoconducto, protagonizó el jueves pasado la expresidenta Cristina Fernández, no solo dejó entre la dirigencia que la sigue la fuerte impresión de que su candidatura presidencial es un hecho ya irreversible: también comenzó a descongelar el escenario político para la porción hegemónica de la oposición bonaerense.

Con un discurso sin rispideces, del mismo tono moderado que siempre elige en los comienzos de sus campañas (aunque aún no se haya confirmado que ya esté en esa carrera) CFK aprovechó para hacer un movimiento político tal vez definitorio de su momento: entronizó al multifacético Alberto Fernández, con quien estuvo enfrentado por años, como el nuevo hombre fuerte de su entorno.

Con ese respaldo, el exjefe de Gabinete se encargó de establecer el nuevo libreto público del cristinismo, en un par de entrevistas que tuvieron menos repercusión de la que merecen. Dijo que quienes cantan "vamos a volver" se equivocan porque lo que se necesita es algo superador, admitió que negar que hubo corrupción en el gobierno de CFK y hasta se disculpó con la periodista de Clarín hostigada en La Rural.

Esas definiciones, pronunciadas solo horas después del acto en La Rural en el que se lanzó la propuesta de acuerdo social de raíces gelbardianas, puede ser el anticipo de un corrimiento al centro de CFK o una mera impostación electoral. Pero lo indudable es que definirán su estilo inmediato. Felipe Solá, apenas terminada la presentación, lo resumió así: "Está menos extrema que sus militantes".

Esa misma noche, en la Feria, ocurrió algo más: entre los intendentes del peronismo bonaerense comenzó a blanquearse el convencimiento de que, en este contexto, será difícil arrebatarle a Axel Kicillof la candidatura a gobernador. Fernando Gray, el presidente del PJ, lo dijo, crípticamente, al señalar que no encuentra grandes diferencias entre la candidatura del exministro y la de un alcalde.

Aunque nadie lo dirá en público (Martín Insaurralde, incluso, hará una actividad en una universidad sobre propuestas para gobernar PBA), los intendentes parecen más preocupados por negociar un armado de listas locales sin sobresaltos y en tener injerencia en la conformación de un eventual gabinete bonaerense que en disputar la gobernación. Tal vez la excepción sea Verónica Magario, que mira la vice.

Mientras, en la otra orilla del peronismo, la ausencia de propuesta para Buenos Aires comienza a transformarse en un déficit más que una incógnita. Y en ese vacío, se producen movimientos impensados tiempo atrás. En Roberto Lavagna se reunió ya dos veces con Florencio Randazzo, sin novedades. Y hasta Eduardo Duhalde fue medido como eventual candidato.

Con Sergio Massa firme en su resistencia a ocupar ese casillero –y algunas ambigüedades respecto de su relación con el orbe K- en el peronismo no K se esperanzan con que el seguro triunfo de Juan Schiaretti en Córdoba sea un principio ordenador para ese espacio, ya que el gobernador, uno de sus socios fundadores, no parece tener ambiciones nacionales.



Un respiro

La calma del dólar –principal variable electoral para Cambiemos-, coincidió con una mejora, relativa, de la perfomance de Mauricio Macri en las encuestas. De modo correlativo, casi automático, aflojó la presión del "círculo rojo" para que decline su candidatura, lo que a su vez le permitió a la gobernadora María Eugenia Vidal enfocarse en el rol que diseñó para este tramo del calendario.

Ese es el marco de la seguidilla de apariciones de Vidal junto a Macri de los últimos días: la gobernadora busca "transferir" su buena imagen al presidente. El discurso es el que se había adelantado acá: las realizaciones de gestión. Combinado con referencias a la "corrupción K", como se vio en La Plata. Una combinación que perdurará para contraponer a la Cristina "abuenada" de estos días.

De modo menos visible, Vidal trabaja para que su provincia sea el territorio por el que comience el orden en Cambiemos. Esta semana almorzó con su vice, Daniel Salvador, que salió muy conforme de la tenida ¿Habrá un anuncio sobre una reedición de la fórmula de 2015, en medio de los planteos internos del radicalismo?

Muchos miran a la convención del radicalismo bonaerense del sábado, en la que habrá debate, pero también un respaldo claro, en votos, a la continuidad de Cambiemos. Otros dicen que podría ser en otro momento. Pero todos tienen expectativa que se produzca antes de la reunión nacional de fin de mes. Hay una lógica detrás de esa expectativa: una confirmación de fórmula sería un aporte de Vidal a la estabilidad del oficialismo.