27/4/2019 | 11:28         
REGION-PROVINCIA
Investigan otra estafa a la Dirección de Escuelas, ahora con carga de combustible
La Justicia bonaerense investiga una nueva estafa contra la dirección general de Cultura y Educación bonaerense (DGCyE), a través del uso de tarjetas de débito autorizadas para la carga de combustible a unidades de esa repartición. Por el hecho el empleado de una estación de servicio de La Plata fue detenido ayer, mientras que un compañero se suicidó hoy en el baño del comercio y se investiga si su decisión está vinculada al hecho.
Investigan otra estafa a la Dirección de Escuelas, ahora con carga de combustible

(DIB).- La Justicia bonaerense investiga una nueva estafa contra la dirección general de Cultura y Educación bonaerense (DGCyE), a través del uso de tarjetas de débito autorizadas para la carga de combustible a unidades de esa repartición. Por el hecho el empleado de una estación de servicio de La Plata fue detenido ayer, mientras que un compañero se suicidó hoy en el baño del comercio y se investiga si su decisión está vinculada al hecho.


Según se informó, la nueva estafa quedó al descubierto ayer, cuando la policía detuvo a un hombre que viajaba en una camioneta de alta gama por la ruta provincial 36, en cercanías de La Plata. En el control, los efectivos descubrieron que el sujeto tenía 15 tarjetas de débito en su poder, cuya existencia no pudo justificar.


Al indagar en el caso, la Justicia determinó que las tarjetas pertenecían a la DGCyE, y eran utilizadas para cargar nafta en los vehículos del organismo. La sospecha es que el playero las utilizaba cuando alguien le pagaba en efectivo, quedándose con el dinero e imputando la venta al Estado.

El fiscal del caso, Juan Cruz Condomí Alcorta, ahora investiga si el detenido, identificado como Walter Cejas, es parte de una organización mayor en la que uno o más empleados de la Dirección de Escuelas facilitaron las tarjetas, y se quedaban con parte del botín.

La sospecha está motivada en que las tarjetas solo podían usarse para la carga de combustibles en vehículos del organismo. "Cada tarjeta corresponde a un vehículo, ahora buscamos determinar si fueron 15 choferes quienes entregaron las tarjetas o fue una persona que tenía acceso a ellas desde la administración, lo que sería más factible", indicaron a DIB fuentes judiciales, que señalaron además que por el momento no se detectaron más plásticos en poder de otros empleados.

Tras la detención de Cejas, Condomí Alcorta ordenó allanamientos en la casa del acusado y en la estación de servicio, en donde se secuestró documentación contable. Además, solicitó información a la DGCyE para determinar quién pudo haberle facilitado las tarjetas al playero, ya que las mismas eran recargadas cada una o dos semanas. "Se está revisando la documentación para averiguar quiénes son los responsables administrativos", dieron fuentes de la investigación.

Por el momento, el único acusado quedó detenido por el delito de "fraude en perjuicio de la administración pública". Los investigadores descubrieron que, pese a trabajar como playero, poseía una camioneta y un auto de alta gama. En ese sentido, estiman que la estafa es de vieja data, ya que las tarjetas estaban pronto a vencer.

SUICIDIO


En tanto, la Justicia investiga el suicidio de otro empleado de la estación, ocurrido en el baño del comercio en la mañana de hoy.

Según pudo saber DIB, se trataría del gerente de la estación. Por el momento, los investigadores no tienen ningún indicio de que la decisión esté relacionada con la estafa, aunque llama la atención el momento en el que ocurrió. "Sería irresponsable adelantar algo porque no tenemos indicios que corroboren o desmientan la hipótesis", indicaron las fuentes.

ANTECEDENTES

En octubre pasado, la policía detuvo a cinco personas que integraban una banda que estafó a la DGCyE por $ 3,5 millones, al computar servicios que en realidad no prestaban.

Los detenidos, tres de los cuales eran empleados de la cartera, ingresaron al sistema de empleados a personas que no prestaban servicios pero cobraban a través del sistema de ticketera del Banco Provincia, mecanismo que no exige la apertura de cuentas de caja de ahorro y sólo basta con el DNI para la extracción del dinero.

La habilitación para dicho cobro depende exclusivamente de la nómina que mensualmente envía la Educación al banco y estaba a cargo del organizador de la banda. Las personas a cuyo nombre se cargaban los servicios laborales concurrían a distintas sucursales y cobraban las liquidaciones de sueldo, adicionales y bonificaciones, cargados por el propio organizador de la asociación ilícita.