5/4/2019 | 08:41         
LOCAL
Sabores del Mundo con voces en contra y a favor
Una vez más la feria itinerante “Sabores del Mundo” visitó nuestra ciudad, trayendo consigo los puestos de comidas, artesanos, números artísticos, y buscando crearse una buena imagen a través de una capacitación a los chicos de Envión y un agasajo culinario a los abuelos del Geriátrico Municipal.
Sabores del Mundo con voces en contra y a favor

Una vez más la feria itinerante “Sabores del Mundo” visitó nuestra ciudad, trayendo consigo los puestos de comidas, artesanos, números artísticos, y buscando crearse una buena imagen a través de una capacitación a los chicos de Envión y un agasajo culinario a los abuelos del Geriátrico Municipal.

La gente de Sabores de Mundo ha incluido a nuestra ciudad en su mapa de visitas, la que realiza dos veces al año. Desde el municipio se pone también el esfuerzo para que esto suceda, contribuyendo en la parte artística, sonido, organización y demás.

Pero desde la otra vereda, un grupo de comerciantes locales ha alzado su voz para repudiar la visita de esta feria, argumentando que llegan a nuestra ciudad a llevarse el poco dinero circulante que hay. Los rojenses pidieron que se pusiera el esfuerzo del municipio en la organización de una gran feria, tipo la recordada “Megaferia” que hubo antaño.

También hay otros vecinos que salieron al cruce, diciendo que en Rojas “nunca hay nada”, y que está bien que se organicen estos eventos.

Es necesario aclarar que en Rojas, periódicamente, se realizan ferias de emprendedores y productores locales.

Últimamente, desde el área de Producción, conjuntamente con el INTA, se están llevando a cabo las ferias “El Mercadito” y “FeriArte”; pero lo cierto es que los vecinos no acuden masivamente a apoyar esta microeconomía local, donde lo recaudado seguramente volverá al circuito rojense.

En cambio, la comunidad de Rojas siempre ha acudido masivamente a visitar la feria “Sabores del Mundo”, aunque desde hace un par de ediciones, y esto fue chequeado con los propios feriantes en Rojas, muchísima gente acude pero no gasta, y por ende no es bueno el balance económico; o sea, “mucho ruido y pocas nueces”.