20/1/2019 | 16:56         
LOCAL
Los Moyano y Pilchas Gauchas, “mantener viva la tradición”
La familia Moyano, de Roberto Cano, se ha planteado como objetivo de vida mantener viva la tradición, y así es como por un lado organiza actividades permanentes con la agrupación Pilchas Gauchas, mientras por el otro sostiene al ex club Recreativo de la localidad como sede de la institución.
Los Moyano y Pilchas Gauchas, “mantener viva la tradición”

La familia Moyano, de Roberto Cano, se ha planteado como objetivo de vida mantener viva la tradición, y así es como por un lado organiza actividades permanentes con la agrupación Pilchas Gauchas, mientras por el otro sostiene al ex club Recreativo de la localidad como sede de la institución.

Esta familia está integrada por Ricardo Moyano, el presidente de Pilchas Gauchas; su mujer Alejandra López, la responsable de mantener a la sede en condiciones y ofrecerla para todo tipo de eventos sociales (sin ningún fin de lucro); y la hija de ambos, Guadalupe, quien se perfila para ser la continuadora de la causa.
El sábado pasado, la agrupación organizó una cabalgata en homenaje al gauchito Antonio Gil, y la sede de Roberto Cano se vistió de fiesta para recibir a numerosas familias que, desde Rojas, la zona rural y la propia localidad participaron de una peña en el cuidado salón de la institución.

Ricardo Moyano, presidente de Pilchas Gauchas, destacó en la oportunidad que "venimos haciendo esto desde hace nueve años, ya es una tradición, porque creemos en él y porque de a poco se va a haciendo cada vez más grande. La idea es que no solamente participe la agrupación sino todo el que quiera, ya sea a caballo, en bicicleta, a pie, en lo que sea, no hay problema".

"Lo hacemos para acordarnos del gauchito, y tenemos en mente seguir haciéndolo. Llegamos a Cano, ponemos la imagen en el salón y ahí empieza el baile, como se hizo siempre y además, como se hace en todas partes, porque el festejo es general. Estamos todos en familia, como todos los años", agregó.

Alejandra López, secretaria de la agrupación y verdadera "hacedora" de la sede, comentó que "este lugar era el club Recreativo, y hace doce años el señor Héctor Castro nos pidió por favor que lo cuidáramos, porque tenía miedo de que desapareciera. Así nació Pilchas Gauchas, hace doce años, cuando todavía había muchos chicos. Fue él quien descubrió la placa que está al frente, llorando de emoción porque esto no se iba a perder".

Una de las actividades tradicionales de la entidad fue el festejo del cumpleaños, en junio, que se hacía en un terreno conocido como "la cancha", donde realizaban todo tipo de juegos, actividades y muestras de destreza criolla montando a caballo. "Era una fiesta muy linda, con artesanos, entrada libre y mucha colaboración. Nicolás Membriani traía a todos los de Jesús María, y a partir de eso, siempre guardó la fecha para nosotros. Pero por una cuestión de salud mía, y también por el clima, se fue suspendiendo y van tres años que no se hace, lamentablemente. Además, nos están cobrando muchas cosas que antes no nos cobraban, y eso nos dificulta organizar estas cosas que hacemos simplemente para mantener viva la tradición", agregó López.

"Esta misma cabalgata, la del gauchito Gil, se está complicando porque nos empezaron a cobrar muchas cosas. La gente que llega a caballo no paga entrada, y los choripanes, las bebidas, tienen un costo que alcanza apenas para salvar los gastos que ya pagamos como el seguro, el permiso, cosas que nos exigen para poder hacer estas cosas", dijo después.

Destacó que "mi hija Guadalupe es la que quiere seguir con esto, y nosotros, los mayores, tratamos de que siga.
El salón siempre se presta: han hecho misas, casamientos, todo bien campero. Nunca se alquiló, siempre se prestó. Se mantiene en pie sin alquilar. Se prestan los tablones a otras instituciones, porque el fin no es el lucro sino mantener viva la tradición".

Alejandra López informó que "la parte de adelante del salón fue construida en 1932; la cancha de bochas y el salón grande, en el año 1950. Nosotros, hoy, al no hacer cosas todo el año para mantenerlo, ni contar con apoyo ni con socios, lo mantenemos como podemos. La situación cada vez está peor, pero lo bueno es que toda esta gente que está alrededor viene gratis a ayudarnos, porque sabe que lo que hacemos no es para beneficio nuestro. Cada año festejamos acá el día del niño; cuando conseguimos donaciones, pintamos los juegos de la plaza; le hemos donado cosas al Hogar de Ancianos; juntamos ropa para los inundados, y mi hija en persona fue a Salto a llevarla, cuando se inundó, y también a San Antonio de Areco, en su autito. La gente sabe que lo que tenemos, lo compartimos".

"Por el recuerdo de los que ya no están, tratamos de hacer todo lo posible para que esto siga en pie", concluyó.
Por su parte, Guadalupe Moyano, quien se perfila para ser la continuadora de la causa de la tradición, explicó que "esto también sirve para que la gente de Rojas pueda ensillar, porque nunca ensilla. De esa manera, los chicos, los más jóvenes, pueden mantener la tradición. Esta cabalgata se viene haciendo desde hace nueve años, y ya se hizo costumbre para la gente de Rojas. Los eventos gauchescos generalmente quedan lejos, y por ese motivo la gente de esta ciudad no ensilla. Pero la cabalgata de Cano les da la oportunidad de hacerlo, de que se mantenga viva la tradición, y que los más jóvenes vean y vivan esto tan lindo del criollismo".

"Tratamos de mantener viva la tradición, de que no se pierda", finalizó diciendo.

PILCHAS GAUCHAS REALIZÓ CABALGATA EN HOMENAJE AL GAUCHITO GIL

La agrupación tradicionalista Pilchas Gauchas realizó el sábado de la semana pasada una cabalgata en homenaje al Gauchito Gil, una actividad que viene desde hace años y ya se convirtió en tradición.

La peregrinación, que convocó a más de cincuenta jinetes (entre ellos algunos que montaron su moto, y un par de sulkies), partió alrededor de las 19 desde el cruce de avenida Fuerte Federación y ruta 31, y utilizó el camino de tierra, pasando por La Rojera, para llegar a Cano cerca de las 21.

La imagen del Gauchito Gil viajó en uno de los sulkies, que encabezó la marcha conducido por el presidente de Pilchas Gauchas, Ricardo Moyano, y por su hija Guadalupe (posiblemente, la continuadora de la causa tradicionalista).

Los peregrinos llegaron de noche a Roberto Cano, y tras las palabras tradicionales ("viva el Gauchito"), entraron la imagen al cómodo salón de la entidad, el mismo que hace décadas perteneciera al club Recreativo, hoy remodelado y utilizado por Pilchas Gauchas.

La fiesta continuó hasta altas horas de la noche, amenizada por varios recitadores jóvenes de la localidad y de Rojas, y por la Banda 2001 en la parte del baile.