23/12/2018 | 10:58         
ARGENTINA-MUNDO
San Luis: más allá de los paredones
(SUPLEMENTO DE VIAJE).- Creado a fines de 1991, el Parque Nacional Sierra de las Quijadas es uno de esos destinos de la provincia de San Luis que atrapa al viajero entre sus inmensos paredones de piedra formados hace millones de años.
San Luis: más allá de los paredones

(SUPLEMENTO DE VIAJE).- Creado a fines de 1991, el Parque Nacional Sierra de las Quijadas es uno de esos destinos de la provincia de San Luis que atrapa al viajero entre sus inmensos paredones de piedra formados hace millones de años. Con una superficie de casi 74.000 hectáreas, conserva una muestra representativa del ecotono -zona de transición entre dos ecosistemas diferentes- entre el Chaco semiárido y el monte de llanuras y mesetas, en donde convergen especies de ambas ecorregiones, enriqueciendo aún más el lugar.

Los visitantes solo pueden recorrer la zona este, que pertenece al Chaco Seco, mientras que hacia el oeste, donde se ubica la región del Monte de Sierras y Bolsones, está la zona intangible, restringida a guardaparques. Para muchos, la época ideal de conocerlo es la primavera, para escapar de las lluvias o del calor intenso del verano.

Por esta región, hace 120 millones de años, todo era apenas una cuenca, una depresión que se fue rellenando con sedimentación. Millones de años más tarde, cuando se formó la Cordillera de los Andes, uno de esos pliegues originó la Sierra de las Quijadas, que a su vez comenzó a erosionarse y dejó un valle verde central de 4.500 hectáreas el Potrero de la Aguada, rodeado de montañas de arena rojizas talladas - el tono rojo es hierro oxidado por el contacto del mineral con el oxígeno - de manera continua por el viento y la lluvia.

Conviene organizar la visita al parque en forma particular en dos jornadas, si la idea es completar con tranquilidad los cinco circuitos disponibles. Los paseos autoguiados Flora Autóctona, Miradores del Potrero de la Aguada y Sendero de los Guanacos duran entre 45 minutos y tres horas ida y vuelta.

Por el camino de acceso se llega a los Hornillos de Hualtarán, vestigios de la comunidad prehispánica huarpe. La excursión “Huellas del pasado” se realiza con un guía bajando al Potrero, donde se encontraron los restos fósiles de dinosaurios y reptiles voladores. Para contratar ese recorrido es recomendable consultar antes a los guardaparques acerca de la disponibilidad de los guías.

Sin duda, entre esos colores y los aires del pasado, los viajeros consiguen su mayor impacto al llegar a los imponentes Farallones, esos paredones altísimos formados por los movimientos de las placas terrestres, el paso del tiempo, la erosión del agua y el viento, ubicados en el límite sur de Potrero de la Aguada. Son 8 kilómetros ida y vuelta, que se realizan en unas cuatro horas y media, con un descanso promediando la travesía. Esta excursión incluye un almuerzo para reponer energías.

Según cuenta la historia, hacia fines del siglo XIX los arrieros que transitaban de San Juan a Buenos Aires eran sorprendidos y asaltados en esta zona por bandidos rurales. Después del golpe, los ladrones huían al Potrero de la Aguada, en el corazón de estas sierras, un refugio ideal para evadir la ley. Tras las celebraciones de los bandoleros, solían quedar en el lugar restos de las quijadas de las vacas faenadas, lo que derivó en el nombre actual.

Pero más allá del relato, lo cierto es que desde que se ingresa a Sierra de las Quijadas es usual ver maras, guanacos, cóndores y especies exóticas como burros silvestres y vacas; también crecen la jarilla -arbusto característico de la zona- y la chica, una planta de madera dura y formas curvas. Y todo ello enmarcado en las enormes serranías que brotan en la aridez del llano.

Casi veinticinco millones de años de historia geológica han dejado su testimonio en este paraíso teñido de rojiza de los paleontólogos, donde se encontraron los restos fósiles de dinosaurios y reptiles voladores como el curioso pterodaustro, con sus notables mandíbulas recurvadas hacia arriba.
El dato
En el parque no hay despensa, por lo tanto es necesario traer todo de afuera. Indispensable el agua para las caminatas. En verano las temperaturas son muy altas y sofocantes.

TU GUÍA
Cómo llegar
Desde la ciudad de San Luis, por la RN 147 hasta el paraje Hualtarán sobre el km 922, donde se encuentra la entrada al parque. Desde Merlo por RP 5 hasta tomar la RN 20 en la localidad de Quines y seguir hacia el oeste hasta la RN 147. Girando a la izquierda, a 8 km está el acceso al parque.