Rojas, Buenos Aires, Argentina.
Hoy es martes 17 de octubre de 2017 
Portada
Local
Región-Provincia
Argentina-Mundo
Deportes
Fallecimientos
Contacto
 

REGION-PROVINCIA

(Panorama Político Bonaerense) Los desafíos de la fragmentación y la apertura
La emergencia del Grupo Fénix es, en sí misma, la confirmación de que la cariosinesis del peronismo aún está activa: lo comanda Ariel Sujarchuk, el intendente de Escobar, que con solo nueve meses en el poder se permite este desafío a un peso pesado como Martín Insaurralde, el jefe del otro polo emergente, el grupo “Esmeralda”, ahora en proceso de transformarse en “Renovación”.

18/9/2016 | 11:20
(DIB).- Víctima de la “horizontalidad forzada” que le impuso la derrota electoral, el peronismo provincial profundiza, con el lanzamiento del grupo Fénix, su proceso de fragmentación. Se trata de una dinámica de la cual Cambiemos trabaja para sustraerse, como demostró el lanzamiento de su mesa política, que puso a la “unidad” principal objetivo, aunque no pudo despejar dudas sobre su capacidad para conseguirlo.

La emergencia del Grupo Fénix es, en sí misma, la confirmación de que la cariosinesis del peronismo aún está activa: lo comanda Ariel Sujarchuk, el intendente de Escobar, que con solo nueve meses en el poder se permite este desafío a un peso pesado como Martín Insaurralde, el jefe del otro polo emergente, el grupo “Esmeralda”, ahora en proceso de transformarse en “Renovación”. Solo en un contexto como el actual, de reacomodamientos sin ninguna instancia de coordinación, ese movimiento puede prosperar.

Es claro que hay allí una disputa de poder inmediata: Insaurralde quiso imponer su liderazgo y Sujarchuk y los suyos no lo aceptaron. Pero lo central es que todo eso ocurre porque, tras la caída del sistema de poder interno que rigió 12 años, nadie pudo aún convencer al resto de que serpa quien estructure uno nuevo. Por lo demás, los perfiles son distintos: los “Renovadores” son más refractarios al kirchnerismo, detrás de los Fénix se recorta con mayor claridad la figura de Sergio Massa.

Justamente esta semana, el tigrense profundizó, a raíz de la cuestión de las importaciones, su escarceo dialéctico con Macri. Aunque muchos peronistas creen que es una disputa superficial, entre aliados de fondo, el movimiento acerca objetivamente a Massa a intendentes peronistas para los que podría ser una terminal natural. Esa discusión sobre cuestiones nacionales, además, podría ser la antesala de una pelea que tal vez comience a escalar en unas semanas, con la Legislatura como escenario y el Presupuesto 2017 como eje ¿Sobrevivirá el “pacto de gobernabilidad” de Massa con María Eugenia Vidal o el diputado aprovechará esa coyuntura para activar un reacercamiento al mundo peronista?

El vacío de un poder ordenador en el peronismo alienta, en tanto, perviviencias que casi nadie pronosticaba. Daniel Scioli, por caso, recupera niveles de exposición y, mientras pide unidad en público, en privado reafirma su alianza con Cristina Kirchner, mientras se ilusiona con que le dé su apoyo pero sin postularse, al menos en PBA. Florencio Randazzo, acepta reuniones pero manda a decir que hasta marzo no decidirá si 2017 es o no es el año en que volverá a la política electoral.

¿CONTRACARA?

Cambiemos buscó, por su parte, ser la contracara de ese orbe fragmentado. La “unidad” de sus distintos componentes fue el lema principal del lanzamiento de su mesa política, que se puso en escena a mediados de semana pero en realidad nunca se constituyó formalmente, tal vez porque no haga falta. Es que no hay allí nada que se parezca a un proceso de decisión colegiado: PRO hace y deshace y el resto –radicales, partido FE, Coalición Cívica- acompaña, y acepta.

La ocasión sirvió además para cristalizar el liderazgo de Vidal (se difundió una encuesta que confirma que sigue con muy buen nivel de imagen positiva) y el peso que tendrán Marcos Peña y Rogelio Frigerio en el diseño de la estrategia electoral. En contraposición, la ausencia de Emilio Monzó (que igual envió delegados y conservó estructura en la conducción del partido PRO de provincia) certificó más que una interna: dejó claro que el “marketing” por ahora le gana al armado territorial tradicional.

El otro lema de la reunión, que pide “apertura” para sumar nuevos actores, es por ahora una expresión de deseos. Joaquín De La Torre, que llegó al gobierno para sumar peronistas, parece que cambio de prioridad. Ahora, aseguran en el gobierno, es el encargado de trabajar con los intendentes opositores del Conurbano que “la relación sea lo más productiva posible y no se extreman las tensiones”. Con una economía en recesión, esa definición tiene una primera traducción casi urgente: evitar desmadres sociales a fin de año. (DIB)

 Publicar en Facebook    

 

 

HOY - Editorial Acontecer-
Director: Federico M. Silveira
Coronel Dorrego 584
Tel: 02475-433469 Cel: 02474-15-494827
Rojas, Buenos Aires, Argentina
EDICION N° 591
Registro DNA en trámite.
Desarrollo del sitio: El Portal SH 2012. Todos los derechos reservados.